El final de la jornada electoral nicaragüense pareciera haberse convertido en la losa que sepultó la licitación del contrato para la compra de 80 megavatios de energía que se pretendían generar por medio de una barcaza.
Fuentes vinculadas a la Empresa Nicaragüense de Electricidad (Enel) comentaron que la licitación pudiera cancelarse en vista que las ofertas presentadas para la adjudicación del contrato eran bastante altas en sus montos.
El problema con estas ofertas, de acuerdo con el informante, es que son “oportunistas”, es decir que ofrecieron precios altos aprovechando el clima de desesperación política y social que experimentaba el país ante la posibilidad de un colapso del sistema energético durante el proceso electoral.
OFERTAS OPORTUNISTAS
La licitación de la barcaza fue realizada el 17 de octubre pasado. Pero, debido a lo alto de las ofertas, el comité de licitación decidió tomar su decisión hasta después de conocerse los resultados de los comicios pasados.
Ninguna autoridad de Enel estuvo disponible para brindar detalles de la situación. Sin embargo, Ernesto Espinosa Maradiaga, presidente de la Comisión Nacional de Energía (CNE), instancia que ha estado involucrada en el proceso, confirmó a LA PRENSA que todavía no existe una resolución sobre esta licitación y que existen bastantes posibilidades de que ésta se anule.
“Se decidió que se iba a esperar hasta después de las elecciones para tomar una decisión sobre las ofertas. Pues ahora que ya se conocen los resultados, entonces lo que se decidió es formar un comité que se reuniría con personeros del presidente electo (Daniel Ortega) para tomar una decisión sobre el proceso de la barcaza”, señaló Espinosa Maradiaga.
El funcionario señaló que tomando en cuenta que sería este gobierno el que asumiría los costos económicos del proceso, se le plantearía a los personeros designados por Ortega que decidan si enfrentan las primeras ofertas hechas por los consorcios mencionados o cancelan el primer proceso y convocan a una nueva licitación.