Grupos humanitarios guatemaltecos expresaron su satisfacción por la orden de captura emitida el lunes contra tres militares y un civil reclamados en España por genocidio, pero lamentaron que en la lista falte el ex dictador Efraín Ríos Montt. Dos de los individuos fueron capturados.
La primera en expresar su alegría por la sorpresiva resolución de un tribunal capitalino fue la Premio Nobel de la Paz 1992, Rigoberta Menchú, quien en diciembre de 1999 presentó una demanda ante la Audiencia Nacional Española contra seis militares y dos civiles.
“Es una alegría que se ordene ejecutar los arrestos, una acción que se tenía que tomar desde antes, pero extraña mucho que se haya excluido a Ríos Montt, que es precisamente quien encabeza la lista” de demandados en la Corte española, lamentó Menchú.
“Me alegra mucho que esto ya empezó. Ha sido muy larga la espera, son muchos años esperando que se esclareciera el genocidio, el terrorismo de Estado, la tortura, la desaparición forzada que son los delitos que hemos imputado en la Audiencia Nacional de España”, agregó la Nobel guatemalteca.
Al principio se mencionó la orden contra seis implicados en la masacre de la embajada de España en Guatemala, que fue incendiada el 31 de enero de 1980, cuando un grupo de indígenas reclamaba por el respeto a los derechos humanos.
Treinta y nueve personas murieron quemadas, incluidos varios diplomáticos españoles. Sin embargo, la titular del tribunal que ordenó el arresto, Morelia Ríos, explicó que las órdenes de captura se giraron únicamente contra cuatro imputados.
La detención provisional es únicamente contra el ex dictador Oscar Mejía Víctores y el general Aníbal Guevara, así como contra el coronel German Chupina y el civil Pedro García Arredondo. Quedaron excluidos Ríos Montt y el civil Donaldo Álvarez, Ministro del Interior en la época.
Morelia Ríos explicó que Ríos Montt no ocupaba un cargo público durante la quema de la Embajada de España, mientras que Álvarez huyó del país hace dos décadas y se desconoce su paradero. Guevara, en horas de la mañana del martes, se entregó a las autoridades y fue conducido a una prisión preventiva.
El mismo martes las fuerzas de seguridad capturaron al ex director de la policía guatemalteca, coronel Germán Chupina. Chupina, de 90 años y enfermo, fue remitido en una autopatrulla y en silla de ruedas a un hospital, debido a que presentaba una infección gastrointestinal y diarrea aguda.