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Ojo con la voz pasiva
InésIzquierdler
Una serie de consejos que pueden ayudar para que eviten el empleo de la voz pasiva

La voz pasiva constituye un grave tropiezo para muchos periodistas, y aunque se ha gastado mucha tinta y papel sobre el tema y se ha insistido bastante en sus inconvenientes a la hora de hablar o escribir bien nuestro idioma, con mucha frecuencia, más de la deseada, vemos que sobre todo en el lenguaje periodístico sigue apareciendo la voz pasiva, con sus respectivas confusiones y alargando la frase, lo que al final atenta contra la concisión y la exactitud del idioma.

Hay una serie de consejos que pueden ayudar para que eviten el empleo de la voz pasiva y puedan usar otras combinaciones de palabras. Debo aclarar que estas recomendaciones no son una iniciativa mía, sino que varios especialistas han emitido de una manera u otra sus opiniones al respecto. Yo sólo he escogido algunas y aquí se las traigo:

Por ejemplo Gonzalo Martín Vivaldi nos dice que si la forma pasiva es un infinitivo, éste lo podemos sustituir por un nombre abstracto. Así en vez de decir “ella deseaba ser amada por aquel hombre” se pudiera sustituir por “Deseaba el amor de aquel hombre”. En el caso de “Rechazó ser perdonado por ti” se puede decir “Rechazó tu perdón”.

También la oración pasiva se puede cambiar a activa manteniendo el mismo sujeto, pero modificando, si es necesario, el verbo y alguna otra palabra como en este caso “Los heridos fueron atendidos rápidamente” por “Los heridos tuvieron una atención rápida” o en el caso del “El conferencista fue aplaudido por la concurrencia” se puede decir “El conferencista recibió el aplauso de la concurrencia”.

Tratamiento especial merecen las llamadas pasivas reflejas que generan muchas complicaciones en el orden de la concordancia, sobre todo las oraciones denominadas “segundas de pasiva refleja”, en el caso de aquéllas que tienen el sujeto en plural, como: se alquilan habitaciones, se venden nacatamales o se pintan carros.

Muchas veces vemos este cambio: se alquila habitaciones, se vende nacatamales o se pinta carros. En el primer caso estamos ante oraciones “segundas de pasiva refleja”, en las que el verbo concierta en plural con los sujetos habitaciones, nacatamales, carros.

En el segundo caso el verbo va en singular, el pronombre “se” hace de sujeto y los sustantivos habitaciones, nacatamales, carros, de complementos directos; estas oraciones deben clasificarse como impersonales y activas. La primera forma, es la “pasiva refleja”, que es la preferida por la Academia, el uso culto y literario, aunque la oración “impersonal” también se emplea a menudo.

Es preferible la concordancia “se necesitan informes” frente a “se necesita informes”. Ya que esta segunda forma no es la idónea.

Pero las dudas aparecen con mayor frecuencia cuando la pasiva refleja ofrece más elementos: “Se podrá construir los coches con ordenador”; o bien “se podrán construir los coches con ordenador”. En el primer caso, cargamos la fuerza del verbo principal sobre “construir”- se podrá construir-. Pero la frase no terminaba ahí. Para ver mejor el efecto, adoptemos la técnica de ordenar de otra manera la oración: “Los coches se podrá construir por ordenador”. Se nota mejor la discordancia. Por tanto, escribamos: “Los coches se podrán construir por ordenador”. Y por ende: “Se podrán construir los coches por ordenador”.

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