Considerado el virtual ganador de la elección presidencial del domingo en Nicaragua, el líder sandinista Daniel Ortega aún no proclama su victoria y prefiere esperar "con paciencia y prudencia" el cómputo final.
Así se indicó en la tarde del lunes en un comunicado firmado por Rosario Murillo, esposa de Ortega, jefa de su campaña electoral y portavoz del partido Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN).
“Estamos esperando con sumo respeto, prudencia y paciencia, los resultados y conclusiones finales del Consejo Supremo Electoral, para hacer las declaraciones propias de este nuevo momento de nuestra historia”, señaló el informe.
Según el último cómputo oficial preliminar, habiendo escrutado el 40,4 por ciento de las 11.274 mesas de votación, Ortega acumulaba este lunes el 40,1 por ciento de los sufragios, frente al 32,7 por ciento de su principal rival, el ex banquero Eduardo Montealegre.
En su comunicado, el FSLN felicitó a la población por las muestras de participación cívica en las urnas, y señaló que el domingo Nicaragua “vivió una celebración de civismo y democracia”.
Destacó también el papel de la jerarquía de la iglesia católica por sus “llamados a la reflexión a la concordia”, y del cardenal y ex arzobispo Miguel Obando por su “contribución fundamental a la armonía y el entendimiento” en el país.
También agradeció la presencia de unos 17.000 observadores locales y extranjeros que supervisaron el proceso electoral y dieron “valiosos aportes”, indicó.
Daniel Ortega gobernó Nicaragua de 1985 a 1990, durante la revolución sandinista que enfrentó una tenaz guerra "contra" apoyada por Estados Unidos.