Sus manos entonan melodías celestes, tiene un gemelo con el que todos lo confunden, es tímido, le encanta levantarse tarde, las pastas, el vino y vivir su propia sinfonía
Cuando sonríe se asoma el niño que está dentro de él, las líneas del rostro desaparecen y sus ojos brillan. Eduardo Antonio Araica Rivera es un artista que no canta, pero la melodía que entona sale de sus dedos, abraza la guitarra y juntos crean un dúo de armonía y satisfacción.
Después de la sesión fotográfica, llega a la entrevista fresco y relajado, se acomoda los lentes y trata de ocultar ese niño tímido que al escuchar cada pregunta, primero responde con una sonrisa.
Para especializarse en la música Eduardo viajó a Rusia, Francia y España. Nadie creería que en su infancia, él soñaba con ser astronauta.
En su trayectoria de guitarrista y compositor ha hecho historia, pocos saben que tiene un hermano gemelo (Alberto). “Nos ha confundido media humanidad, lo más chistoso fue que la novia de él que luego fue su esposa, una vez me abrazó y me dio una prensada”, dice entre carcajadas.
Eduardo y Alberto se desarrollaron en distintas bolsas, lo que se conoce como gemelos bivitelinos. Según Eduardo, interiormente se parecen aún más, piensan igual, tienen las mismas actitudes, reacciones y gestos. Entre los dos, él dice que tiene cinco minutos más de experiencia en la vida que Alberto.
A Eduardo le fascinan las pastas y le encanta el vino tinto. Con determinación expresó que su mayor defecto es levantarse tarde y exhaló un enorme suspiro cuando contó que el mejor día del año para él, es cualquiera con tal de ser feriado.
A sus 41 años, aparenta tener cinco años menos, usa fijador de cabello para que éste no se alborote ante el movimiento del viento. Cuando se le pidió un consejo a la juventud, modesto y con una sonrisa dijo que no sabía si estaba autorizado para dar consejos, pero lo más importante es que el que quiera experimentar o explorar con el arte, se cuestione firmemente, si es su vocación. “Hay gente apasionada por la música, no puede hacer más que escuchar la Radio Güegüense y disfrutarla, pero no tiene talento para subirse a un escenario e interpretar algún instrumento, entonces, básicamente tiene que ser pasión y talento”.
Eduardo Araica se definió como una persona que tiene su propio ritmo y para esto, citó a Rubén Darío y finalizó la entrevista diciendo: “Ama a tu ritmo y rima tus acciones”.