Decenas de miles de nicaragüenses acudieron ayer a votar en las cuartas elecciones nacionales realizadas en Nicaragua desde el retorno de la democracia en 1990, bajo la atenta observación de ex presidentes como Alejandro Toledo, de Perú y Jimmy Carter, de Estados Unidos.
Nicaragüenses en edad de ejercer su derecho al voto se presentaron desde horas tempranas de la mañana, a los 4,296 centros de votación distribuidos en todo el territorio nacional, de los cuales 1,455 se localizaron en áreas urbanas y 2,841 en zonas rurales.
Desde personalidades como la ex presidenta Violeta Barrios de Chamorro, hasta ancianos ayudados por algún pariente, o bien jóvenes que por primera vez en su vida visitaban una Junta Receptora de Votos (JRV), optaron por no quedarse en casa y salir a votar para escoger a los nuevos Presidente y Vicepresidente de la República, 90 diputados a la Asamblea Nacional y 20 diputados al Parlamento Centroamericano (Parlacen).
Muchos aguardaron con calma la apertura de su respectiva JRV, otros perdieron la paciencia debido al retraso del inicio del proceso de votación, y uno que otro reaccionó molesto al saber que le tocaba votar en otra ciudad.
La Unión Europea (UE) calificó de “gran victoria democrática”, lo que consideró una masiva participación de los nicaragüenses en las elecciones generales de ayer.
Entretanto, la misión de observación de la Organización de Estados Americanos (OEA) confirmó “el entusiasmo” con que decenas de miles de nicas acudieron a las urnas.
Miembros de la Policía Nacional, incluso de las tropas especiales antidisturbios, se desplegaron por todo el país para garantizar la seguridad del proceso que ha merecido la cobertura de medios internacionales de prensa, desde los que mantienen corresponsalía regular en Managua hasta aquellos que decidieron mandar enviados especiales, inclusive de tierras tan lejanas como Japón.