Las personas con discapacidad lograron ejercer su derecho a votar sin muchos problemas, gracias a que el Consejo Supremo Electoral (CSE) y la Fundación Solidez, un organismo no gubernamental que trabaja con personas con discapacidad, apoyaron con edecanes y rampas que facilitaron el acceso a las Juntas Receptoras de Votos.
“Creo que este año sí estuvo bien el Consejo Supremo Electoral en la atención a las personas con discapacidad. Estuvimos bien atendidas”, comentó Silvia García, de 32 años, quien se desplaza con ayuda de una silla de ruedas.
Los edecanes identificados con rótulos del CSE o de Solidez, identificaban a las personas con discapacidad, las apoyaban a buscarse en los padrones electorales y las llevaban hasta las Juntas Receptoras de Votos, porque ellos podían pasar sin necesidad de hacer fila.
“Nos ayudaron, ya no fue como antes con el montón de gente. La edecán me buscó, me dio el lugar donde me tocaba votar a mí”, añadió García.
En algunos lugares donde no había condiciones se colocaron rampas para las personas con discapacidad.
En el Colegio San Francisco Xavier, de Ciudad Sandino, se colocó una rampa de madera por cortesía del organismo Solidez, para que las personas con discapacidad pudieran ingresar a las J untas Receptoras de Votos.
En Nicaragua más del diez por ciento de la población padece algún tipo de discapacidad, según datos del Instituto Nacional de Estadísticas y Censos.