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Acentos: una misión posible
Inés Izquierdo MillerNo hace falta ser un experto para colocar las tildes a las palabras que llevan acento ortográfico
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Si pusiéramos un poco de interés y cuidado no se nos escaparían tantos acentos a la hora de escribir cualquier documento.

No es una misión imposible colocar los acentos en la sílaba que corresponde.

Sólo debemos recordar las reglas de acentuación de las agudas, graves y esdrújulas y aplicarlas cuando escribimos.

Yo recomiendo siempre un recurso que facilita las reglas de acentuación y consiste en aprenderse bien las agudas, que llevan la fuerza de pronunciación en la última sílaba.

Cuando terminan en N, S o cualquier vocal se les coloca una tilde, pero si terminan en cualquier consonante que no sea N y S, no se le pone.

Las palabras graves o llanas llevan la fuerza de pronunciación en la penúltima sílaba y son lo contrario de las agudas. Es decir, se acentúan ortográficamente cuando no terminan ni en N, S o vocal.

Y las esdrújulas siempre llevan acento ortográfico. La sílaba tónica es la antepenúltima.

El problema mayor está en los acentos diacríticos, que ni modo, debemos memorizar.

Vinculado a ello tenemos los monosílabos, pues palabras que antes acentuábamos ya no llevan tilde como vio, fue, fe, dio, etc.

Si no hay otra palabra que se escriba igual y signifique algo diferente, no se emplea el acento diacrítico.

Es el caso de té como bebida, infusión y el te de forma complementaria de pronombre personal.

Yo puedo tomar el té, pero no te esperaré. En el primer caso coloco una tilde, en el segundo no. Igual sucede con él como pronombre personal y el cuando funciona como artículo.

Los diptongos e hiatos vienen a complicar más la cuestión, debemos saber distinguirlos para poder acentuar palabras como aéreo, había, huérfano.

Los diptongos no se separan, pero los hiatos sí, cada vocal puede constituir una sílaba y eso es lo que nos obliga a acentuar palabras como héroe, que se convierte en esdrújula.

Merece consideración especial la combinación ui, que sólo lleva acento cuando le corresponde como aguda, grave o esdrújula. Por tanto, jesuita no lleva tilde pero jesuítico sí, porque es una palabra esdrújula.

Hace falta repasar las reglas de acentuación y tratar de aplicarlas cuando estamos escribiendo un texto, y por favor no confíen tanto en el corrector de la computadora, pues muchos usuarios dan la orden de agregar y así pueden aparecer múltiples disparates ortográficos como buenos.

Les decía que acentuar bien no es una misión imposible, no necesitamos a Tom Cruise, sino un buen diccionario y mucho ojo para que no se nos escapen los errores.

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