Efectivos del Grupo de Intervención Rápida (GIR) de la Policía en Matagalpa y agentes policiales de San Ramón, persuadieron al grupo de personas que habían incursionado ilegalmente en la finca Buena Esperanza, en el municipio de San Ramón, para que desalojaran pacíficamente la propiedad, tras notificarles la anulación de un secuestro preventivo que, además, correspondía a una finca vecina.
Con el retiro de los presuntos tomatierras de Buena Esperanza, propiedad de Mario Cerna, el jefe departamental de la Policía, comisionado mayor Carlos Alberto Espinoza García, aseguró el viernes pasado que “en este momento no nos queda ninguna propiedad tomada”, indicando que las fuerzas policiales han ejecutado desalojos en todos los sitios que habían sido ocupados por diferentes grupos.
“Aquí hay un orden jurídico, aquí hay un respeto a la propiedad privada y eso lo vamos a garantizar plenamente”, enfatizó el mando policial.
JUECES DESLINDAN RESPONSABILIDAD
La finca Buena Esperanza fue invadida por un grupo de personas que se introdujo el 31 de octubre pasado a los cafetales, usando como excusa un acta de secuestro preventivo que había sido ejecutado el mismo día pero sobre una propiedad vecina denominada San Antonio de Upá.
El secuestro preventivo sobre San Antonio de Upá fue solicitado por Jorge Yari López en representación de la Comunidad Indígena de Matagalpa y ordenado por el titular del Juzgado Local Único de San Ramón, Walter Frauenberger Vallejos y lo ejecutó el 31 de octubre recién pasado el suplente de ese tribunal, Nieves Gamaliel Rivera Morraz, quien nombró como depositario de la finca a Luis Amado Arauz Monge.
Sin embargo, deslindando responsabilidades, los jueces Frauenberger y Rivera coincidieron al manifestar su oposición a las tomas de tierras y al relatar que la medida prejudicial fue ordenada y ejecutada legalmente sobre la finca San Antonio de Upá y no sobre Buena Esperanza.
Los judiciales también coincidieron al señalar que después conocieron sobre la presunta incursión de Arauz y otras personas a la finca Buena Esperanza, razón por la cual, en virtud de un auto que dictó a las 10:00 a.m. del último jueves, Rivera decidió anular el secuestro preventivo que había ejecutado en la finca San Antonio de Upá, además de dejar sin efecto el nombramiento de Arauz como depositario.
ANULAN SECUESTRO PREVENTIVO
Según Rivera, a instancia del representante legal de Cerna, “tomé la decisión de anular el secuestro preventivo y girar oficio a la Policía Nacional en San Ramón, con copia a la Policía de Matagalpa, para que ellos, como Auxilio Judicial, ejecutaran ese oficio desalojando al depositario (Arauz), quien se introdujo con otra gente en la propiedad de Mario Cerna (…) e intimarlo para que pudiera rectificarse la situación anómala que sucedió con el secuestro preventivo que se decretó en San Antonio de Upá”.