Luis Pérez quedó endeudado el pasado viernes, cuando falló en el pesaje oficial de su fallida cuarta defensa de la corona supermosca de la Federación Internacional de Boxeo (FIB).
Pérez perdió la oportunidad de la defensa, el título y una estimable bolsa que ganaría por enfrentar al mexicano Ricardo “Chapo” Vargas, un rival que algunos calificaban de trámite.
Pero lo peor, es que su futuro es incierto. Aquí se han barajado supuestas posibilidades de pelear, incluso en Nicaragua, sin embargo Pérez quedó mal parado y la empresa de Don King se tomará el tiempo que estimen conveniente para planificar su futuro.
“Es duro para Luis, pero esta es una experiencia de la que debe aprender para su futuro”, comentó el boricua Juan González, uno de los funcionarios de la empresa Don King Productions.
En el caso de Pérez, ayer mismo se marchó a Nicaragua con su esposa y dos hijas, y con una decepción que carga en sus espaldas.
“Me gustaría tener una nueva oportunidad en la FIB o cualquier otro organismo, éste es mi trabajo y espero hacer las cosas mejor en otra pelea”, dijo Pérez, antes de partir a Nicaragua.
El ahora ex campeón se lamentó del poco interés de la empresa de Don King por programar su pelea con Vargas, aun perdiendo la corona en la báscula.
No obstante, esa decisión de Don King sirvió para abaratar los costos de la cartelera que presentó anoche en el Estadio Chase.
Y en el ambiente quedó como una forma de dar una lección al peleador nicaragüense, quien desde finales de septiembre sabía de su defensa con Vargas, pero apretó semanas después hasta su viaje a un campo de entrenamiento en Cleveland, Estados Unidos.
“He fallado al pueblo de Nicaragua… Pero voy a seguir trabajando, estoy muy bien para seguir en el boxeo, estoy joven (28 años) y voy a seguir entrenando fuerte para recuperar el campeonato de las 118 libras”, dijo.
LAS METAS
Como todo boxeador que acaba de pasar por una situación de esta índole, Pérez se trazó varias metas en su futuro boxístico.
Destacó que se cuidará más y entrenará con más decisión.
También aseguró que tratará de controlar su peso, para bajar con mas facilidad.
No existe un informe oficial, pero al parecer Pérez viajó de Managua a Cleveland en unas 140 libras, un tonelaje exagerado para un peleador que combate en la división supermosca (115 libras).