Los gobiernos de Europa seguirían cooperando con Nicaragua aunque el sandinista Daniel Ortega gane las elecciones de mañana, ya que no lo consideran "un riesgo" para la democracia en América Latina, afirmó hoy el diputado italiano Claudio Fava, jefe de la misión de observación electoral de la UE.
Fava declaró a corresponsales extranjeros en Managua que el balance previo a los comicios "es positivo", pese a ciertas fallas estructurales del sistema electoral y a la "visible injerencia" de otros países en la campaña electoral que concluyó esta semana.
"No tengo preocupación. Creo que los nicaragüenses quieren cuidar su democracia y respaldarla", dijo al revelar que Ortega, quien gobernó bajo una revolución de izquierda en la década de 1980, le dio garantías de que mantendrá un régimen democrático.
"Vamos a respetar la decisión del pueblo de Nicaragua. Creemos que el marco democrático de este país no se va a perder, gane quien gane", siempre que el vencedor "tenga el respaldo electoral de un proceso limpio y transparente", subrayó.
Las encuestas ubican a Ortega como el favorito para ganar la Presidencia, tras una intensa campaña proselitista en la que prometió paz, reconciliación, respeto a la empresa privada y cooperación con los organismos financieros multilaterales.
NO DESCARTAN RESULTADOS ESTRECHOS
Aunque la presencia de gobiernos de izquierda en Latinoamérica plantea "condiciones geopolíticas muy particulares" para Nicaragua, "no creo que la gente aquí quiera volver a un clima de hostilidad, de aislamiento político" como ocurrió en los años 80, apuntó.
Fava no descartó que la elección de mañana arroje resultados estrechos que obliguen a recontar los votos, pero dijo confiar en el sistema electoral, en los casi 17,000 observadores locales y extranjeros y en los más de 90.000 fiscales de las cinco fuerzas políticas presentes en las 11.274 mesas electorales de todo el país.
"Es difícil imaginar una conspiración electoral por parte de alguien en contra de todos, porque hay una cantidad increíble de observadores y porque todos cuidan a todos, nadie tiene confianza" en los demás, señaló.
El jefe de los casi 150 observadores de la UE opinó que en la campaña electoral hubo una injerencia tanto de Estados Unidos como de Venezuela, aunque en el primer caso, a su juicio, esta actitud fue "más visible".
"CON GASOLINA NO SE GANA ELECCIÓN"
"No puedo clasificar en el mismo estilo el hecho de que llegue un buque con 80.000 galones de combustible (de Venezuela) con el hecho de que el embajador de Estados Unidos (Paul Trivelli) se reúna por dos días con miembros de un partido, de una iglesia, de gremios. Con gasolina no se gana" una elección, comentó Fava.
Sin embargo, consideró que eso no afectará el proceso electoral porque "la reacción de los partidos políticos, de la gente, ha sido de fastidio" ante esa situación.
Según Fava, otra "injerencia" en la campaña electoral fue la decisión del Frente Sandinista y de los dos partidos liberales (derecha) de penalizar el aborto terapéutico una semana antes de la elección, a pedido de las iglesias católica y protestante.
"Este país tenía una ley muy clara, un marco laico de separación entre el Estado y la iglesia, con una atención a los derechos de las mujeres, pero esto ha sido cancelado", añadió al comentar la polémica decisión legislativa tomada el pasado 26 de octubre.
Tras la prohibición del aborto terapéutico, que permitía interrumpir un embarazo en casos de riesgo para la vida de la madre, "Nicaragua ahora se encuentra en la misma situación de muy pocos países en el mundo, casi todos con un marco de fundamentalismo religioso teocrático en las estructuras del Estado", opinó.