Miembros del Club de Jóvenes Ambientalistas protestaron ayer frente a la sede principal de la transnacional Esso Standard Oil S.A. Limited, por el derrame de al menos 700 barriles de residuos del petróleo que contaminó la quebrada Las Coyundas, en Puerto Sandino, Nagarote.
Más de 100 jóvenes se mantuvieron haciendo reclamos en favor del medio ambiente durante dos horas, frente a la transnacional petrolera.
Todos llegaron embarrados de pintura negra en representación de la contaminación del crudo y con un lazo de igual color, tras haber declarado el 21 de octubre como día de duelo por el derrame.
Raomir Manzanares, secretario general del club, aseguró que el objetivo de la protesta es sensibilizar a la población sobre las consecuencias de la contaminación ambiental.
“Es preocupante que tenemos casos de la Texaco, Petronic, y ahora de la Esso. Esta compañía en Santo Tomás reconoció y se pusieron a limpiar. En este caso ellos enviaron una carta al director de hidrocarburos y no reconocen el accidente, cuando ellos están claros que contrataron a esta empresa (Spence Pong & Cía. Ltda.)”, comentó el ambientalista.
Sin embargo, Anastasio García, gerente de Seguridad, Salud y Ambiente de la refinería Esso, negó que estén evadiendo su responsabilidad, aunque mantuvo la posición de la empresa, de señalar a la contratista Spence Pong & Cía. Ltda. como única involucrada en el caso.
“La Esso desde el primer momento ha apoyado al contratista en las labores de limpieza... reconocemos que el incidente le pasó al contratista en circunstancias especiales”, dijo García.
Los ambientalistas tampoco coincidieron con la Esso en cuanto a la contaminación, pues el empresario afirmó que “el lugar está completamente limpio. Si hay necesidad de una remediación, será mínima”.
Los ambientalistas contaron con el apoyo de los comités ambientales municipales de Nagarote, Ticuantepe, La Concepción, Diriamba y la Alcaldía de Managua.
Junto a la Alcaldía de Nagarote, los ambientalistas interpusieron denuncia formal del caso ante la fiscal ambiental Flor de María Rostrán, quien aseguró que si el caso no se demora, tardaría entre tres y seis meses en resolverse y aseguró que acusó a ambas empresas días atrás.