Sin sorpresa alguna, tal como se esperaba, Julio Rocha López fue reelecto, sin que tuviera rival, como presidente de la Federación Nicaragüense de Futbol, por la asamblea general que se reunió ayer en la Escuela de Talentos de Diriamba.
La reunión que inició a eso de la 1:00 p.m. con 19 votantes de 27 que debían estar, dio como resultado la confirmación de Rocha para su quinto período como máximo dirigente del balompié nacional.
En medio de varias ausencias, en las que se incluye el representante de los clubes de primera, segunda y tercera división masculino, la decisión fue categórica para Rocha.
De la asamblea también se ausentaron la Federación departamental de León y Somoto, lo que dejó en 16 representantes a las federaciones departamentales para la elección.
Pero en todo caso, nada hubiera cambiado la historia de las elecciones, pues el mismo dirigente se encarga que así sea, poniendo como votantes a algunas personas que son incondicionales de él.
Otros votaron de manera ilegal, según fuentes vinculadas a la asociación de árbitros nacionales. Donald Campos, quien ya no podía fungir como presidente de esa asociación porque su período concluyó.
Eso sin contar algunas irregularidades, como por ejemplo, la notificación a los equipos de Primera División hasta esta semana, por lo que no tuvieron tiempo de elegir entre los diez clubes a un representante para las elecciones.
Rocha se ha vuelto a reelegir, dejando atrás la promesa de la elección anterior, que supuestamente sería la última en ese cargo.