Un estudio realizado en América Central y República Dominicana por la Organización Internacional del Trabajo (OIT), expresa que Nicaragua debe invertir cerca de 1,800 millones de dólares por los próximos 20 años para reducir, a un poco más de la mitad, la masa de niños y adolescentes trabajadores.
Guillermo Dema, coordinador del Programa Internacional para la Erradicación del Trabajo Infantil y quien el año pasado realizó el estudio, dijo que el dinero se debe invertir en programas que garanticen, en primer lugar, una educación universal a los niños y fuentes de trabajo a sus progenitores o tutores.
“Veinte años no es un período muy largo para lograr este objetivo, además hemos calculado que de lograr este objetivo el país podría ahorrarse 11,500 millones de dólares, habría mayor capacidad adquisitiva, el mercado sería más dinámico, sería una inyección impresionante para la economía”, añadió Dema.
Sin embargo, para Alfredo Missair, coordinador residente del Sistema de Naciones Unidas en Nicaragua, este problema se va a resolver hasta que exista un esfuerzo coordinado del gobierno de turno, sector privado e instituciones no gubernamentales que trabajan el tema.
El estudio que lleva por nombre Construir Futuro, Invertir en la Infancia asegura que la mayoría de niños nicaragüenses que trabajan tienen 11 años.
“La mano de obra infantil es barata, la explotación es creciente porque sirve para paliar las deficiencia del mercado laboral y contrarrestar la pobreza crónica que viven las familias en América Latina, pero es una violación de sus derechos humanos”, indicó este miércoles Missair.
ANUNCIO
Casi al mismo tiempo que se daba a conocer el estudio, Virgilio Gurdián, titular del Ministerio del Trabajo (Mitrab), anunciaba que el trabajo en la calle, minas, construcción, áreas con excesivo ruido, abundantes químicos o que impliquen posturas fijas por demasiado tiempo se considera como una de las “peores formas de trabajo infantil”, tal como lo establece el Convenio 182 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT).
El Mitrab enviará inspectores de forma aleatoria a las empresas nicaragüenses para evitar que los niños realicen estas labores.
De acuerdo a la Encuesta Nicaragüense sobre Trabajo Infantil (Entia 2005) en Nicaragua se disminuyó en un 5.5 por ciento el número de niños trabajadores y ahora se contabilizan 266,000 mil menores.