Un estudiante universitario murió de un disparo en el corazón, propinado por delincuentes que lo asaltaron cuando se dirigía a su vivienda junto a dos compañeros de clase.
David Antonio Martínez Silva, de 28 años, estudiante de la Universidad Evangélica Nicaragüense, es la nueva víctima de la delincuencia y de la oscuridad provocada por los apagones energéticos, según se quejaron sus familiares.
Martínez Silva en compañía de Aarón Blandino y Leonardo Cruz, compañeros de clase y vecinos, caminaba las 9:30 p.m. del lunes 29 de mayo, de Este a Oeste sobre la acera del lado izquierdo de la Pista Juan Pablo II y al pasar frente al Vaho Canelo, (contiguo a la Universidad de Ingeniería) cuatro delincuentes que se movilizaban en bicicletas los interceptaron exigiendo les entregaran todas sus pertenencias.
Blandino y Cruz entregaron sus mochilas y cuando Martínez realizó un movimiento para quitarse la mochila que la traía en los hombros, uno de los delincuentes disparó penetrando la bala en el lado izquierdo del tórax.
Cuando Martínez Silva está en el suelo herido de muerte, uno de los delincuentes le quitó la mochila y huyó en la bicicleta hacia la Rotonda Rubén Darío.
Debido a la oscuridad reinante a causa de los apagones, ninguno de los sobrevivientes pudo observar el rostro de sus atacantes por lo que resulta difícil para la Policía conocer características de los homicidas.
NADIE AYUDÓ
Martínez Silva, aún con vida, pidió a sus amigos lo llevaran a un hospital, pero ningún taxi se detuvo debido a la oscuridad. A como pudieron lograron que un taxi se detuviera pero en vez de llevar al herido a un centro asistencial, los amigos lo llevaron a su casa ubicada en el barrio Edgard Munguía, de donde fue el transfer de la Universidad Nacional Autónoma, 150 metros al sur.
“Lo trajeron con vida, sus últimas palabras fue que le dolía la herida y que lo trataran con cuidado”, relató la hermana de la víctima, Aurora Silva.
Silva relató que llevaron a su hermano al Hospital Roberto Calderón, pero luego los médicos les informaron que había muerto. “Nos explicaron que la bala había dañado el corazón y perforado uno de los pulmones”, explicó la hermana.
PRESUNCIONES
La Policía del Distrito Cinco no tiene descripción de los autores del homicidio, pero en base a la forma de operar están comparando con otras acciones delictivas para valorar semejanzas.
Una fuente policial reveló que el hombre que realizó el disparo andaba con una camisa roja sin mangas, esa sería la única pista con la que cuenta la Policía.
Los familiares de la víctima confirmaron tienen sospechas que los autores sean del barrio 3-80, debido a que en el lugar opera un grupo de jóvenes que se movilizan en bicicletas.