BOGOTA. - Las familias de un grupo de políticos secuestrados por la guerrilla de las FARC desde 2002, dijeron hoy que esperan que el presidente Álvaro Uribe, quien fue reelegido el domingo para otros cuatro años, se "decida a negociar" con los rebeldes un canje humanitario como lo prometió.
"Durante su campaña el presidente dijo que estaba dispuesto a ampliar la zona de despeje (pedida por la guerrilla para negociar), esperamos que ahora lo haga" dijo Ángela María Giraldo, cuyo hermano hace parte de un grupo de 12 diputados del departamento del Valle (sureste) secuestrados por las FARC.
La guerrilla marxista de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), anticipó en febrero pasado que si Uribe resultaba reelecto no habría posibilidad de negociar en los próximos cuatro años y se haría más difícil la suerte de los secuestrados.
Hace más de dos años las FARC propusieron canjear a 58 rehenes en su poder - entre ellos a la ex candidata presidencial del partido verde Oxígeno, Ingrid Betancourt y a otros políticos, policías, militares y tres estadounidenses- por unos 500 rebeldes presos.
En diciembre, tres países europeos (Francia, España y Suiza) propusieron a Uribe y a las FARC negociar en un caserío del departamento del Valle, con la veeduría internacional, un acuerdo para un canje humanitario de rebeldes presos por políticos y militares en manos de esa guerrilla.
Aunque Uribe aceptó de inmediato esa propuesta, las FARC dijeron en enero desconocerla señalando que en todo caso evitarían hacer cualquier acercamiento que favoreciera la intención de Uribe de ser reelegido.
"Nosotros no declinaremos el trabajar por la libertad de nuestros familiares" puntualizó Giraldo.
El sábado, poco antes de los comicios que ganó con el 62% de los votos, Uribe señaló ante corresponsales extranjeros que en un segundo periodo buscará acuerdos con las FARC, a las que había prometido derrotar militarmente cuando llegó por primera vez al poder en agosto de 2002.