Ayer fue sepultado el niño Carlos Eleázar Salinas Tórrez, de dos años, quien murió la noche del pasado sábado, asfixiado por una semilla de mamón que le obstruyó la garganta.
La tragedia ocurrió en el barrio Domitila Lugo, de la Rolter siete cuadras hacia el norte y 20 varas hacia el oeste.
Personal de emergencia del Hospital Alemán Nicaragüense confirmó a LA PRENSA que el niño llegó sin vida y que no había nada que hacer por él.
“Murió de asfixia por un cuerpo extraño, semilla de mamón”, señala el reporte médico.
EN UN DESCUIDO
Familiares relataron que el niño estaba bajo el cuido de otros hermanitos, porque la madre se dedica a trabajar.
En un descuido, el pequeño salió a la calle y se fue a una casa vecina, donde hay mamones que bota un árbol. Al parecer recogió una fruta y accidentalmente se la tragó.
“La hermanita vino gritando que el niño estaba atorado”, relató su abuela Carmen del Socorro Zapata Salinas.
Detalló que trató de sacarle la semilla, pero no pudo, entonces lo estuvo lanzando al aire, pero no sirvió de nada.
“Le dije a un hermano del niño y éste se lo llevó al hospital, pero cuando estaba en la esquina el niño murió”, relató la abuela.
Wilmer Salinas confirmó que el niño murió mientras él lo cargaba. “Cuando iba al hospital el niño se me murió”, relató.
Explicó que su hermanito vomitó sangre por la boca y después se quedó quieto. “No respondió más”, afirmó.
La señora Zapata relató que el niño “hizo fuerzas para vivir, tratamos de ayudarle pero no fue posible, se murió el angelito”.
El cadáver de Carlitos fue sepultado ayer, después de un culto evangélico que le realizaron en un pequeño templo ubicado a pocas cuadras de su casa.