Una mujer identificada como Sara Bravo, de 20 años, fue asesinada de un balazo, supuestamente a manos de su cónyuge, informó la Policía de Nueva Guinea.
José Fermín Salazar Sevilla, también de 20 años, es el presunto autor del crimen y ya se encuentra detenido en las celdas de la Policía de Nueva Guinea. El expediente del caso será remitido a la Fiscalía, para que esta instancia acuse al sospechoso ante las autoridades judiciales.
El doctor Francisco Velásquez, médico forense, explicó que la bala que mató a Bravo, le penetró en el ángulo anterior del axila izquierda y el cadáver presenta un orificio de salida del proyectil en el omoplato derecho. El disparo fue realizado con una pistola calibre 38.
AL CALOR DEL LICOR
Aparentemente la pareja sostuvo una acalorada discusión, cuando Salazar se presentó en estado de ebriedad a la vivienda que ambos compartían. El enfurecido hombre puso fin al altercado disparando tres veces contra su compañera de vida, aunque la víctima sólo recibió un balazo, el que le quitó la vida.
El hecho se registró en la comarca Cerro Bonito, unos 25 kilómetros al este de Nueva Guinea. Supuestamente Salazar primero disparó un balazo a los pies de la joven, pero como ésta dijo no tener miedo, entonces le realizó un segundo disparo, cuya bala le rozó el abdomen.
Al sentir el impacto, la joven se molestó y quebró un bastón que era utilizado por su marido, quien, al ver que su mujer le quebró su bordón, le disparó.
Un familiar de Bravo, Julián Isabel Gutiérrez, al escuchar los lamentos de la joven, se levantó rápidamente de la cama, observando que Sara Bravo ya había fallecido.
Salazar Sevilla amenazó con matarse si la Policía lo llevaba preso, pero al final fue detenido y despojado de su pistola.