El candidato sandinista Daniel Ortega y el liberal disidente Eduardo Montealegre están empatados en la intención de voto que midió en mayo la firma encuestadora M&R. Pero en una segunda vuelta Montealegre emerge como un claro triunfador.
M&R entrevistó entre el 16 y 22 de mayo pasado a 4 mil 227 personas en todo el país. La medición tiene un margen de error de 1.57 por ciento y un nivel de confianza de 95.5 por ciento, conforme a la ficha técnica.
La intención de voto se hizo entregándole a los encuestados una boleta similar a la que se usará el día de la elección y ellos la marcaban en secreto.
Según los resultados, Montealegre tiene el 27.9 por ciento y Ortega el 27.2. Los siguen Herty Lewites, el ex alcalde de Managua y candidato presidencial de la Alianza Movimiento Renovador Sandinista, con 17.9 por ciento, y detrás José Rizo, el candidato del Partido Liberal Constitucionalista (PLC), que tiene 13.3 por ciento de la intención de voto. En una encuesta de Cid Gallup realizada en la primera semana de abril, cuando Rizo acababa de ser nombrado, éste presentaba una intención de voto de poco más del 12 por ciento. Lejos está Edén Pastora con 1.2 por ciento.
EL VOTO OCULTO
El voto oculto equivale al 12.5 por ciento de los encuestados y podría inclinar la elección si se deciden a favor de alguien o si redunda en abstención. En este último caso, según la proyección de la encuestadora, no habría todavía un Presidente para el país, pues Montealegre subiría hasta 31.9 por ciento, seguido de Ortega con el 31.1.
Pese al empate, los candidatos se han fortalecido en distintas regiones del país. Montealegre supera en más de tres puntos a Ortega en el sector urbano (28.3 por ciento contra 25.2 por ciento), seguido de Lewites que tiene el 21.3 por ciento.
En el sector semi-rural Montealegre logra un 27.5 por ciento, Ortega 27.1 por ciento. Aquí Lewites, es superado por Rizo, quien pasa al tercer puesto.
En el área que sí está consolidado Ortega es en el sector rural, donde supera a Montealegre (34.5 por ciento contra 27.3 por ciento). En este sector el tercer lugar lo ocupa el voto oculto, que está empatado con Rizo. Ortega suma una gran mayoría de apoyo en el norte del país, mientras Montealegre lo tiene en Chinandega.
EL TRIUNFADOR DE LA SEGUNDA VUELTA
De concretarse la actual tendencia, y obviando las negociaciones políticas entre el grupo de Montealegre y el PLC, habría una segunda vuelta si ninguno de los candidatos alcanza las condiciones de la Ley Electoral: tener una mayoría relativa de 40 por ciento de votos válidos, o por lo menos el 35 por ciento con un margen de diferencia del cinco por ciento.
De acuerdo con los datos, el único candidato que supera a todos los otros si se enfrenta con ellos en segunda vuelta es Montealegre, quien le ganaría a Ortega con el 48.9 por ciento de los votos contra 31.8.
En el caso de que Montealegre se disputara la Presidencia con Rizo, le ganaría a este último 49.3 por ciento contra 19.2. A Lewites lo derrotaría 41.2 por ciento contra 32.2, y a Edén Pastora, a quien todos los candidatos derrotan en un duelo personal, lo acabaría con el 52.6 por ciento contra 9.2 del antiguo Comandante Cero.
En el resto de los casos, las fuerzas políticas ligadas al FSLN y el PLC que representan el pacto, son derrotadas por las fuerzas emergentes de los disidentes Herty Lewites y Eduardo Montealegre.