Después de 25 días que el presidente Enrique Bolaños anunciara que impulsarían una campaña para que las empleadas domésticas, igual que jardineros y conductores, gocen de los beneficios del Instituto Nicaragüense de Seguridad Social (INSS), no son muchos los empleadores que han seguido la sugerencia.
Durante la celebración del Día Internacional de los Trabajadores el mandatario dijo que haría efectiva la afiliación, pues así lo establece la Ley de Seguridad Social.
El INSS estima que en el país hay cerca de 200,000 empleadas domésticas y pretenden afiliar, en una primera etapa, unas 10,000.
“El trabajador tiene un derecho que le confiere la ley y es algo que debemos cumplir, estamos claros que no podemos ponerle un cuchillo (a los empleadores)”, expresó ayer la presidenta ejecutiva del INSS, Edda Callejas.
A pesar de esto, la funcionaria expresó que la cantidad de domésticas hasta ahora afiliadas —no dijo el número— no se puede despreciar.
los que puedan
Añadió que quienes deberían acatar a lo inmediato el llamado del presidente Bolaños son aquellos empleadores que pagan a sus empleadas el salario mínimo establecido para el sector, fijado en 1,264 córdobas.
El empleador deberá cotizar el 15 por ciento y el trabajador 6.25 por ciento, es decir unos 268 córdobas del salario percibido.
“No podemos presionar para que una maestra que no gana lo suficiente y que probablemente ni siquiera cumple al contratar una doméstica con pagarle el mínimo, pero a aquellos patrones que cuentan con los recursos debemos motivarlos, persuadirlos y en cierta forma presionarlos para que cumplan con la ley, esto viene con una campaña de concientización”, aseguró Callejas.
“La campaña que preparamos no es de aterrorizar, los nicas debemos tomar conciencia de que no podemos ir al margen de la ley”, añadió.
Trabajadores del Seguro Social y algunos empresarios y personalidades de la vida política están entre los primeros empleadores que han afiliado a sus domésticas.
La idea de afiliar a las domésticas ha sido criticada por sectores políticos contrarios al presidente Bolaños, a quien acusaron de querer dar una buena imagen cuando se aproxima un nuevo proceso electoral.