Hoy el Instituto de Juventud y Deportes (Injude) podría intervenir el Estadio Roque Tadeo Zavala de Granada, pues desde ayer a las 10:00 de la mañana venció el ultimátum que la directiva del Club Tiburones dio al alcalde sandinista Álvaro Chamorro Mora, para que entregase una partida presupuestaria de 800 mil córdobas prometida para mejoras infraestructurales de este edificio.
La intervención del Injude les daría la potestad de decidir a quién entregar la administración del inmueble, que por ley es propiedad del Estado.
El jueves pasado, los directivos de los Tiburones Douglas Lacayo, Encarnación Villalón y Eulogio Mejía, aseguraron en una conferencia de prensa que Chamorro no ha entregado “ni un centavo” de este dinero, pero Chamorro negó que exista un plazo fatal para este desembolso.
Sin embargo, según una ordenanza municipal aprobada por unanimidad del Concejo Municipal de Granada, este monto debió entregarse en cuotas graduales entre marzo y junio de este año, para invertir en las instalaciones que el equipo sultaneco utiliza para su participación en el XXXVII Campeonato Nacional de Beisbol de Primera División.
Chamorro justificó a LA PRENSA que “hay otros gastos más urgentes en la Alcaldía” y que este monto bien podría desembolsarse en octubre para la participación de los Tiburones en la Liga Nacional de Beisbol Profesional (LNBP), cuya posibilidad ya fue rechazada.
Lacayo: “Chamorro habla basura”
Sobre las declaraciones que Chamorro brindó a finales de la semana pasada, Lacayo respondió que “todo lo que él diga para mí es basura”.
También el concejal conservador Javier Vallejo, quien además pertenece a la directiva del Club, refutó la justificación de Chamorro aduciendo que la solicitud de la partida de 800 mil córdobas, por la cual se dio a reformar el presupuesto municipal fue una iniciativa del propio Chamorro.