Entre cinco y siete millones de dólares cuesta una campaña política, según los estimados de la Alianza Liberal Nicaragüense-Partido Conservador (ALN-PC) y el Movimiento Renovador Sandinista (MRS).
Faltan tres meses para que inicie oficialmente la campaña electoral de las próximas elecciones presidenciales, pero desde este momento es visible la propaganda con las imágenes de las cuatro bandas que disputarán la silla presidencial. Esto implica un costo y también significa que desde ya están recibiendo apoyo monetario.
Es por esto que el Grupo Cívico Ética y Transparencia (E y T) decidió impulsar una campaña de Transparencia de los Partidos Políticos, para que estos den a conocer a la población ¿cuánto gastan y en qué?, pero sobre todo ¿cuánto dinero reciben?... ¿Y de quién?
VACÍOS EN LEY ELECTORAL
El director de este organismo de observación electoral, Roberto Courtney, dice que “es preocupante que la Ley Electoral no contempla elementos de transparencia para los partidos políticos”.
Courtney señala que “(los partidos) no tienen obligaciones de dar a conocer cuánto recibirán, solamente de cuánto han gastado”.
Para Courtney, la propuesta de una campaña más transparente es muy útil para el fortalecimiento de la democracia, aunque “la parte mala es que se tiende a trabajar de forma lenta, desesperante a veces”.
“Estamos suscritos a la idea de que esta campaña sea más transparente que la anterior, ¿qué si ya vamos a tener en esta ocasión una campaña muy transparente? No somos ilusos, estamos claros que eso no se va a lograr”, expresó Courtney.
El actual presidente Enrique Bolaños fue sometido a un juicio y a indagaciones parlamentarias por no haber reportado todo el financiamiento electoral en el 2001, según los alegatos en su contra. El mandatario alegó haber reportado el dinero gastado en su campaña política.
En otros países de América Latina la narcoactividad ha infiltrado el dinero que fluye en las campañas políticas. Nicaragua no está exenta de esta amenaza.
DICEN CUÁNTO CUESTA LA CAMPAÑA, PERO NO DE DÓNDE VIENE EL DINERO
Ética y Transparencia ha conversado con dos de los cuatro partidos principales en esta contienda electoral y hay disponibilidad de ellos en algunos aspectos y en otros no.
Según Eduardo Urcuyo, vocero de la Alianza Liberal Nicaragüense-Partido Conservador (ALN-PC), la campaña de Eduardo Montealegre será financiada con “apoyo privado y apoyo de contribuyentes” aunque también “la campaña en Nicaragua tiene la característica que goza del beneficio del Estado”.
Urcuyo hace referencia a que el Estado resarce a los partidos ganadores lo gastado en los comicios, conforme a la ley.
“El Estado paga la propaganda política y financia las campañas en gran parte (...) pero hay gente que cree en Eduardo Montealegre y que apoya de muchas maneras”, dijo Urcuyo a LA PRENSA.
Por su parte, Gilberto Wong, jefe de campaña del Partido Liberal Constitucionalista (PLC), dijo que las campañas “siempre se financian con las donaciones de los miembros del partido y con préstamos que vamos a conseguir con el sistema financiero”.
“Recordemos que hay un reembolso para los partidos con base al número de votantes y es con lo que nosotros pagamos los créditos que vamos a obtener del sistema financiero”, expresó Wong.
En cambio, según Luis Carrión, coordinador de campaña del Movimiento Renovador Sandinista (MRS), la campaña de Herty Lewites se va a financiar con diferentes fuentes, tanto amigos a nivel nacional como internacional.
Se intentó obtener la versión del Frente Sandinista, pero se negaron a brindar datos de su campaña política.
confidencialidad versus transparencia
Muchos se preguntan, ¿de dónde sacan el dinero para la campaña los partidos? o mejor dicho ¿quiénes son sus donantes?
La Ley Electoral prohíbe las “contribuciones privadas anónimas” salvo las realizadas en “colectas populares”.
La Ley también prohíbe aportes provenientes del Estado.
Según Leonel Teller, vocero del PLC, “los donantes siempre piden mantener su confidencialidad (y) en cumplimiento de lo que dice el Consejo Supremo Electoral (CSE) se va a informar”.
“El partido con lo que está comprometido es con la Ley Electoral (...) el esfuerzo de Ética y Transparencia nosotros lo aplaudimos, pero obviamente existe la posibilidad de que si un donante privado no quiere que se conozca que él donó, vamos a tener que respetar a ese donante”, dijo Teller.
Aunque para Gilberto Wong dar a conocer los nombres de los donantes “es algo que hay que hablar, en su momento siempre al final se conoce (a los donantes), dado que Nicaragua es un país muy pequeño y por lo tanto aquí las cosas no son secretas”.
Asimismo, ALN dice tener apoyo de todos los sectores. “Un peso que te den es un voto de confianza (...) y si querés ser Presidente de la República tiene un costo”, dijo Urcuyo.
“Todo mundo aporta. Desde el que te da un peso que es tan importante como el que te da cien mil dólares (...) pero nombres no puedo mencionártelos, porque el donante tiene que permitir que se mencione su nombre”, dijo Urcuyo.
“Nosotros vamos a cumplir con lo que manda la Ley (...) y (dar a conocer los donantes) es una decisión que se tomará en su momento, pero no estamos obligados. Si el donante quiere que aparezca su nombre se hará público”, manifestó Urcuyo.
En cambio, Carrión, del MRS, dice que “no estoy capacitado para darte nombres, pero muchos son donantes pequeños. Nosotros entregamos a la Contraloría los nombres de los donantes de (las elecciones de ) la Costa y así haremos con la campaña nacional también”.
Inversión de campaña
Aunque no hay un presupuesto completamente claro, las fuerzas disidentes calculan un gasto de entre cinco y siete millones de dólares en la próxima campaña electoral, al menos de forma extraoficial.
Según Urcuyo, es muy difícil poder hacer un cálculo y “el único parámetro que existe son campañas presidenciales anteriores y vos vas gastando en la medida que recolectás dinero”.
“No tenemos cifras exactas, pero por los parámetros de campañas anteriores en Nicaragua las campañas andan entre un mínimo de cinco millones de dólares y un máximo de siete”, dijo Urcuyo.
Por su parte, Leonel Teller dijo que “el doctor Rizo ha pedido que sea una campaña sobria, sin derroches”.
Asimismo, Wong manifestó a LA PRENSA que “se está elaborando el presupuesto con base a lo que han costado las campañas anteriores (...) pero sí sabemos que cada campaña se vuelve más cara”.
Carrión afirmó que estiman un costo de campaña de cinco millones de dólares y que ya buscan financiamiento.
En tanto, según Courtney, sólo pueden medir el gasto de los partidos y no cuánto recibió y muchas veces “recaudan mucho más y ese es dinero que la clase empresarial le está regalando a los políticos, se convierte en una deuda de favores”.
“La peor preocupación que existe es que la clase empresarial le encanta comprar los favores, pues los empresarios no son las hermanitas de la caridad”, manifestó Courtney.
Se gasta más en propaganda
Según Courtney, los partidos políticos gastan la mayor parte de su presupuesto en la propaganda.
“El gasto electoral se divide en al menos un 50 ó 60 por ciento en gastos de publicidad, un 20 ó 30 por ciento en gastos de movilización, tanto llevar al candidato como a las personas (simpatizantes), en los mítines”, dijo.
“El otro 20 ó 30 por ciento son gastos administrativos, porque todo o una buena parte del gabinete de gobierno de esos candidatos pasa a estar emplanillado en la campaña”, agregó Courtney.
Sin embargo, la identidad de los donantes es el gran enigma de estos comicios.