Esa fe de roca que pocos la tienen ante Dios es la que mantiene con alegría y optimismo a una mujer que sufrió amputación de las piernas la mañana del sábado, por la irresponsabilidad de un busero que la atropelló cuando supuestamente este peleaba la carrera con otro conductor.
Eugenia María Ruiz Páramo siente que todos la quieren, y no es por lástima sino por admiración, porque quienes la miran se muestran sorprendidos por la fortaleza que cobija su alma y corazón.
UNA SILLA DE RUEDAs
La Cruz Roja Nicaragüense le donó una silla de ruedas y se la llevó hasta la Sala de Ortopedia del Hospital Antonio Lenín Fonseca donde está internada.
Ruiz Páramo ha tenido apoyo de su familia, patrones y demás personas que ven en ella un digno ejemplo de imitar.
DE ALTA
El residente de Ortopedia de la Sala de Mujeres del Hospital Antonio Lenín Fonseca, doctor Mauricio Sotelo, dijo que Eugenia María ya salió del peligro.
“Ahora estamos trabajando con los muñones, para evitar que se infecten, ya le revisamos los puntos que le hicimos y dentro de 15 días se los vamos a quitar”, comentó.
Ruiz Páramo fue dada de alta ayer, y estará en la casa de su patrona, en la Colonia Beckly, ubicada en el sector del kilómetro 12 y medio de la Carretera Sur, en Managua.
“Nosotros esperamos que no haya ningún otro tipo de complicación, ella está con antibióticos y otros cuidados generales que tienen que brindársele en su casa”, recomendó el doctor Mauricio Sotelo.
SUELDO DE POR VIDA
María Antonieta Rivas, patrona de Eugenia María Ruiz, dijo que la tendrá en su casa el tiempo que sea necesario y la va a estar llevando diario al Hospital de Rehabilitación Aldo Chavarría.
“Ella es parte de la familia porque convivió cuatro años con nosotros. Le vamos a mantener el sueldo de por vida”, dijo Rivas, demostrando su humanismo.