Hoy 18 de mayo se cumplen el 111 aniversario
del natalicio del general Augusto C. Sandino, quien nació en Niquinohomo en 1895, hijo de doña Margarita Calderón Ruiz. La partida de nacimiento dice textualmente que don Gregorio Sandino López llegó a inscribir al niño con el nombre de Augusto Nicolás Calderón, hijo natural de Margarita Calderón. El acta fue escrita por el secretario de esa época, Lizandro Zambrana Urbina.
Con motivo de esta efemérides quiero recordar un capítulo de los históricos documentos del general Sandino, que en 1935 aparecieron en poder del general Somoza García y de los protagonistas de esta acción. En una conversación que sostuve con el sobrino del general Sandino, doctor Uriel Alvarado Sandino, hijo de Bismark Alvarado Zúñiga y de Asunción Sandino Tiffer (hija de don Gregorio Sandino), me relató sobre ese histórico acontecimiento.
En 1933 el general Sandino llegó a Niquinohomo procedente de Las Segovias. Fue a visitar a su padre, Gregorio Sandino, llevándole unos costales que en su interior contenían archivos de los acontecimientos bélicos ejecutados contra la Guardia Nacional y los marines norteamericanos en las montañas de Las Segovias.
Como un presagio de su muerte, dichos documentos se los entregó a su padre para que los guardara. Un año después, en 1934, mataron a Sandino. Entonces don Gregorio ordenó a su yerno, Bismark Alvarado esconder los documentos de Sandino y partió hacia El Salvador. Alvarado le mandó a Pedro su concierto (mozo), quien con ayuda de Romeo Alvarado Zambrana (primo de Bismark) introdujo los archivos en sacos llenos de café seco. Luego los ubicaron en unos polines de madera.
Al poco tiempo, Romeo Alvarado visitó a su madre Blanca Alvarado y le comentó el deseo de tener un trabajo mejor. Entonces su madre le dijo que fuera a donde su tío Rodolfo Alvarado, quien era jefe político de Carazo, para que la ayudase en su situación.
Posteriormente, al llegar donde su tío, éste preguntó a Romeo si conocía sobre el paradero de los ansiados documentos que Somoza buscaba. Ingenuamente el joven respondió a su tío positivamente.
Rodolfo comentó a su sobrino que el siguiente fin de semana el general Somoza García llegaría a la hacienda El Porvenir, ubicada en San Marcos, ocasión para presentarle a Somoza y que le dijera sobre la necesidad del empleo. Al llegar, ese fin de semana, Rodolfo Alvarado presentó a su sobrino Romeo ante el General. Fue entonces que el tío indujo a Romeo que comunicara a Somoza sobre el sitio donde estaban los documentos.
El joven indicó que los documentos estaban en Catarina, en casa de Bismark Alvarado y brindó todos los detalles. Inmediatamente Somoza dio el rango de sargento primero a Romeo Alvarado y posteriormente lo ascendió a oficial de la Guardia Nacional. Y con esos datos en su poder, Somoza ordenó a una patrulla de la Guardia Nacional que fuera a donde Bismark Alvarado a sacar los documentos del general Sandino.
En esta “comitiva” iban los tenientes Policarpo “El Coto” Gutiérrez, Lisandro Delgadillo, Federico Davidson Blanco y Carlos Eddy Monterrey.
Fue así que el general Anastasio Somoza García, por medio del capitán de la GN Domingo Ibarra, editó el famoso libro El Calvario de Las Segovias. De esta manera recordamos un episodio memorable del General de Hombres Libres.