Las 10 mil toneladas de “urea sandinista” representan la punta de lanza de la Alternativa Bolivariana para las Américas (Alba), en la región centroamericana y evidentemente busca votos para el Frente Sandinista.
Existen muchas interrogantes sin respuesta ¿Por qué traer la “urea sandinista” en un año electoral y no antes?
Moisés López, presidente de la Cooperativa de Servicios Agropecuarios Nicarao R.L., encargada de importarla y distribuirla, señala que no es un proyecto partidario, “solamente queremos beneficiar a los pequeños productores”.
Manifestó que la urea venezolana se importó en el marco del proyecto “Fertilizantes para la Vida” y representa “la llegada del Alba” a Centroamérica.
El Alba es propuesta del presidente venezolano Hugo Chávez, mediante la cual pretende la integración para América Latina, pero pone énfasis en la lucha contra la pobreza y supuestamente combatir la exclusión social, a la cual se ha adherido Daniel Ortega, candidato presidencial del Frente Sandinista.
López manifestó que al contrario de lo que piensan muchas personas, este proyecto (venta de urea) no es para financiar al Frente Sandinista, “a nosotros como cooperativa no nos queda ni un centavo por la venta de este producto”, indicó.
no queda ganancia para el partido
La cooperativa Nicaraocoop, tendrá que pagar dentro de tres meses al gobierno venezolano, según su presidente, dos millones 167 mil dólares, por las 10 mil toneladas de urea.
Sin embargo, con la comercialización de la misma, Nicaraocoop recuperará dos millones 835 mil dólares, quedando una ganancia de 668 mil dólares.
¿Esa ganancia para dónde va?, le preguntamos. “ No queda ninguna ganancia, nosotros no queremos ganar y por eso la estamos vendiendo al precio justo. No tiene sentido estar ganándole a los socios de las cooperativas”, señaló López.
Manifestó que la comercialización de la urea es una operación de “comercio justo”. “Es nuestra esencia como cooperativa, nosotros defendemos los intereses de los productores”, indicó.
los gastos
López señaló que sólo a la Empresa Portuaria y Aduanas les tuvieron que pagar más de 80 mil dólares por sus servicios.
Aunque hay que tomar en cuenta que por la importación de la urea no se pagaron impuestos de ninguna clase.
“Ellos están libres de aranceles, no pagan Derecho Arancelario a la Importación (DAI), Impuesto Selectivo de Consumo (ISC) ni Impuesto al Valor Agregado (IVA)”, señaló Lindolfo Monjarretz, secretario de Comunicación Social de la Presidencia.
“Lo único que pagaron en Aduanas fueron 85,826 córdobas en concepto de tasa por servicio a la importación de mercancía (TSIM)”, indicó Monjarretz.
En estiba pagaron 38 mil 100 dólares. A la Portuaria se le pagó más de 69 mil dólares; en seguros pagaron 12 mil dólares; al Ministerio Agropecuario y Forestal (Magfor) le pagaron un permiso de 617 dólares.
En el transporte de la urea que estaba en saco, según López, gastaron 27,800 dólares, y en el transporte de la urea a granel, cuatro mil dólares.
Estiman que desembolsaron 18 mil dólares en pago a los obreros que llenaron los sacos con la urea que estaba a granel.
A eso se suman siete mil dólares en pagos de bodegas, 153 mil en logística; 19 mil en reparación de las bodegas.
López dijo que tendrán que pagar 2,500 dólares en pagos de transferencias bancarias; 23 mil dólares en impuesto a las alcaldías; 25 mil en papelería, 33 mil “en costo de oportunidad”, y una tasa por impuesto de riesgo de pérdidas de 108 mil dólares.
“No nos queda nada”, señala López.