La Comisión Nacional de Energía (CNE) firmó ayer cuatro convenios de cooperación para la reforestación de igual número de cuencas hidrográficas que sirven como motor de generación eléctrica a pequeñas hidroeléctricas en la costa Caribe.
Las PCH (Pequeñas Centrales Hidroeléctricas) involucradas en estos convenios de cooperación, fueron Bilampí- Musún, Las Nubes-El Naranjo, Río Bravo-Puerto Viejo y Molejones-Wampi.
La reforestación se realizará en los riberas de ríos y nacientes, a la vez se promoverá el uso de la sombra en los cultivos permanentes —siempre en busca de la preservación de los ríos—, además de una campaña educativa para que los habitantes de las cuencas preserven la flora cercana a estos afluentes.
El Fondo Mundial del Medio Ambiente, la Cooperación Suiza para el Desarrollo (Cosude) y el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) contribuirán con el proyecto, aportando 80 mil dólares.
Ernesto Espinoza Maradiaga, director de la CNE, mencionó que se busca aportar al amortiguamiento de la depredación de los bosques de la costa Caribe nicaragüense.
“En realidad es una pena ver el banquete forestal que se han dado los depredadores”, dijo Espinoza Maradiaga en su discurso.
Actualmente la costa Caribe está bajo un estado de emergencia económica para detener la destrucción de sus bosques.
Estos proyectos tienen una capacidad de generación de entre 150 a 800 kilovatios, suficiente para atender las demandas de pequeñas comunidades, apoyando de esta forma a sus economías.
Las PCH se han convertido en una alternativa para las localidades rurales que no están conectadas al Sistema de Interconectado Nacional (SIN).