Esta semana se conoció que los miembros de la Comunidad Donante Internacional mostraron su preocupación ante las autoridades gubernamentales por los estragos que puedan causar los seis meses de huelga médica, tanto en la población pobre como en la paralización de proyectos vinculados a temas sanitarios.
Los donantes recomendaron al Gobierno realizar lo más pronto jornadas de atención extras para disminuir la lista de personas necesitadas de atención médica.
En el encuentro las autoridades del Ministerio de Salud (Minsa) informaron que se dejaron de atender 9,600 partos, y cerca de 33,600 controles prenatales.
Pero a la vez prometieron que a partir de la próxima semana, con ayuda de los médicos pro salario, se realizarán en todo el país unas 390 cirugías diarias. Para lograr este propósito dijeron contar con 91 quirófanos habilitados. Durante la huelga unas 20,000 cirugías fueron suspendidas.
La ministra de Salud, Margarita Gurdián, confirmó el encuentro con los donantes, sin embargo, dijo que la preocupación es de todos los sectores del país.
La funcionaria aceptó que en el encuentro se habló de los posibles estragos económicos producto de la huelga, porque “ellos (los donantes) son los que aportan fondos para la extensión de cobertura y para apoyarnos y cumplir con los indicadores de salud”.
Gurdián dijo que los donantes con los cuales se reunió financian un proyecto —valorado en seis millones de dólares— para la extensión de cobertura en salud.
dinero no se ha perdido
Con este dinero se garantiza el desplazamiento de brigadistas sanitarios en las zonas rurales. Pero también se encargan del traslado de los pacientes a los hospitales, en caso de ser necesario.
“El problema es que esas brigadas pudieran haber captado pacientes que necesitaban ser referidos y de esta manera completar su tratamiento médico, pero no es que se haya perdido el dinero ni el programa, vamos a seguir con él ahora en calma”, argumentó la titular del Minsa.
En términos generales las autoridades sanitarias no saben con exactitud las pérdidas económicas que causó la huelga, que durante seis meses, mantuvieron los médicos.