Los racionamientos energéticos que se produjeron ayer pueden ser la antesala a una crisis más grave, si el Estado no cumple sus obligaciones financieras con Unión Fenosa.
Fenosa le reclama al Estado el pago de 6.4 millones de dólares por una deuda de la Empresa Nicaragüense de Acueductos y Alcantarillados (Enacal), el subsidio a los consumidores de menos de 150 kilovatios al mes, que no son afectados por las constantes alzas en la factura eléctrica y el Impuesto al Valor Agregado (IVA) asumido por Fenosa y que el Estado debe posteriormente retribuir.
El director de Negocios de Fenosa, José Ley Lau, informó la tarde de ayer que el déficit alcanzado a mediodía, de 40 megavatios, había disminuido a unos 15 megavatios.
Éstos no afectarían a la población, porque Fenosa los compensaría con la compra de energía en el mercado eléctrico centroamericano y la entrada de la turbina de gas de la estatal Generadora Central S.A. (Gecsa).
Esto dejaría estable al sector por lo que resta de la semana, pero existe un alto riesgo de que los apagones regresen con más fuerza debido a la insuficiencia financiera de Fenosa.
“El sector energético de este país es frágil, primero, porque las plantas son viejas y eso las obliga a estar en mantenimiento constante, saliendo del sistema continuamente; y el problema financiero de Fenosa, que se encuentra rezagada en sus pagos con los generadores”, reconoció Ley Lau.
Fenosa tiene acumulado en deudas con los generadores de energía poco más de 18 millones de dólares. Con el último incremento de energía del 2.2 por ciento aprobado por el Instituto Nicaragüense de Energía (INE), la distribuidora eléctrica logra pagar hasta 12.5 millones de dólares.
Fenosa pretende saldar esta deuda con los 6.4 millones que el Estado le debe, pero hasta la fecha, pese a todas las reuniones sostenidas, principalmente con las autoridades de Hacienda y Crédito Público, no existe una seguridad de que el gobierno cancele el total de la deuda a lo inmediato.
“Estamos optimistas. Yo espero que encontremos una solución integral para todas las partes, que nos permita mantener el sistema operando normalmente, pero si esto no tiene una solución lo más pronto posible, se puede generar una crisis peor que la del mes pasado”, comentó Ley Lau.
EL CASO DE ENACAL
Enacal carga con la mayor parte de la deuda que tiene el Estado con Fenosa, al quedarle pendiente tres millones de dólares por el pago del suministro de energía para la operación de las bombas de distribución de agua potable.
Róger Zamora, director comercial de Fenosa, dijo que la aguadora acaba de entregar un pago de 600 mil dólares, quedando la deuda en tres millones.
Llamamos al teléfono móvil de Luis Debayle, presidente de Enacal, pero éste no respondió.
No obstante, en una entrevista reciente con LA PRENSA, el funcionario reconoció que Enacal estaba prácticamente quebrada y que uno de los rubros que más los afectaba financieramente era el pago de la energía eléctrica.
Enacal reporta que debido al aumento del 30 por ciento en las tarifas de energía eléctrica desde un año acá, sus costos de operación se han incrementado un 50 por ciento.
Esto sumado al congelamiento de las tarifas de agua potable y al hecho de que un 55 por ciento del agua bombeada se pierda por robos o rupturas de la tubería, representa unos 25 millones de dólares al año en pérdidas para Enacal.
“Espero que podamos llegar a una solución integral, porque tampoco es cuestión de que vayamos a dejar de suministrar energía a Enacal y terminemos dejando a las personas sin agua, agravando la crisis”, admitió Zamora.
El pasado mes los apagones fueron constantes durante varios días, lo que provocó serios problemas no sólo en Managua, si no en algunos departamentos del país.
PRÉSTAMO
Anoche, a última hora, extraoficialmente LA PRENSA conoció que Enacal firmará hoy un préstamo por 2.5 millones de dólares, de los cuales utilizará una parte para abonar el saldo que tiene con Unión Fenosa.