La necesidad de comer fuera de casa, especialmente al mediodía, es un hecho ligado a la vida moderna por múltiples y variadas razones (distancias del hogar al trabajo, jornada partida, ahorro de tiempo, etc.).
Cuando Kimberly McClain se dio cuenta de que tenía dificultades para recordar detalles simples, incluso, lo que había comido su familia la noche anterior, empezó a inquietarse.