El candidato disidente sandinista Herty Lewites escogió como su fórmula vicepresidencial al ex embajador y ex funcionario del Banco Interamericano de Desarrollo Edmundo Jarquín.
Jarquín, quien fue embajador del gobierno sandinista en España y México en la década de los años ochenta, se pronunció a favor de unas elecciones libres de injerencias extranjeras.
No podemos tolerar que el proceso electoral sea corrompido desde fuera, expresó el candidato a vicepresidente al referirse al hecho de que el mandatario venezolano Hugo Chávez ha manifestado su apoyo público al candidato del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), Daniel Ortega.
Un contrato petrolero firmado por el gobierno de Chávez y municipios sandinistas es considerado por Lewites como un respaldo abierto de Venezuela a la candidatura del ex presidente Ortega (1984-1990).
Las críticas de Jarquín también estuvieron dirigidas hacia el embajador de Estados Unidos, Paul Triveli, quien ha tratado de unificar a la dividida derecha nicaragüense para enfrentarla a Ortega.
"Bastante precio ha pagado el país a lo largo de su historia porque en el pasado Estados Unidos se ha arrogado el derecho a intervenir en nuestros asuntos internos", recordó.
"No hay injerencias buenas o malas, sencillamente no debe haberlas", agregó.
Jarquín prometió que el movimiento de Lewites acabará con el pacto político que ha permitido a Ortega y al ex presidente liberal Arnoldo Alemán controlar los poderes legislativo, judicial, electoral y la Contraloría General de la República desde 1999.
No se puede construir una Nicaragua nueva y diferente con corrupción, ni con impunidad ni con caudillos, y con pactos vergonzosos como el que ahora sufrimos, agregó.
La derecha estará representada en las elecciones de noviembre por el Partido Liberal Constitucionalista (PLC) del ex presidente Alemán (1997-2001), condenado a 20 años por corrupción, y por la Alianza de Liberal-Partido Conservador, cuyo candidato es el disidente del PLC, Eduardo Montealegre.
El FSLN y la alianza de Lewites, integrada en su mayoría por sandinistas detractores de Ortega, representan la izquierda.