Tenía tres días de haber llegado cuando lo sorprendió la muerte
Ayer fueron sepultados los restos del adolescente Johnny Alexander Gutiérrez Mendoza, muerto en un accidente de tránsito ocurrido en la capital guatemalteca.
Según la información que dieron sus padres, Gutiérrez Mendoza intentó cruzar una pasarela del lugar conocido como Calzada Roosevelt en la zona central de Mizco, cuando fue atropellado por un vehículo cuyo conductor se dio a la fuga.
El impacto no fue suficiente para matar al muchacho, pero cuando éste trataba de incorporarse otro vehículo que pasó a toda velocidad lo volvió a arrollar matándolo de inmediato.
“Un vehículo lo levantó y el otro lo remató”, relató el señor Henry Alí Gutiérrez, padre del joven fallecido.
“No tenía ni tres días de estar en Guatemala cuando falleció, sólo llegó a morir”, se lamentó.
Gutiérrez Mendoza salió la madrugada del 9 de mayo hacia Guatemala en una excursión privada.
Ya tenía trabajo
Su objetivo era unirse a su papá que lo esperaba para engancharlos en un trabajo que le había conseguido en un taller de mecánica.
“Yo quería que trabajara para que le ayudara a su mamá a mantener a sus hermanos menores”, dijo Gutiérrez, quien lamentó la trágica muerte de su hijo mayor.
“Hoy (ayer) estaría cumpliendo los ocho días de estar en Guatemala”, dijo.
A las 8:30 p.m. del viernes, Gutiérrez Mendoza salí a dar un paseo con un hermano paterno que vive en Guatemala y con otros adolescentes.
No pudo cruzar la calle
Todos cruzaron la peligrosa calzada, en la que generalmente circula gran cantidad de vehículos.
Cuando le tocó pasar a Gutiérrez Mendoza, no se fijó que se acercaba un auto que lo arrolló, pasándole encima otro vehículo.
“Ninguno de los dos conductores se detuvo para ver lo que habían hecho, él quedó sobre una cuneta”, dijo el papá del muchacho.
“Todos cruzaron, sólo él no pudo hacerlo”, señaló el adolorido papá.
Relató que su familia que vive en Veracruz está pasando serias dificultades económicas por lo que decidió mandar a traer a su hijo para que trabajara en Guatemala.
NO QUERÍA IRSE
“Él no quería irse, pero tuvo que hacerlo sólo para irse a morir”, aseguró uno de los amigos de Gutiérrez Mendoza, quien entre lágrimas lo despedía igual que lo hizo el lunes 9 de mayo cuando el muchacho se fue del país.
Al joven fallecido le sobreviven siete hermanos más, todos menores de edad que habitan en una casita ubicada de El Calvario, una cuadra hacia el sur y media hacia el este, en Veracruz, donde viven junto a su madre Ana Elia Mendoza.
SIN AYUDA
El padre del adolescente lamentó no haber contado con la colaboración de ninguna autoridad nicaragüense en Guatemala, y afirmó que con ayuda de sus vecinos en ese país y los vecinos de su esposa en Veracruz, logró recoger la cantidad de dinero para repatriar el cadáver de su hijo.
“Somos pobres, por esa razón quería que mi hijo trabajara en Guatemala, para ayudar a su mamá y hermanos”, dijo el adolorido padre quien labora en Guatemala en mecánica.