Eugenia María Ruiz Páramo, de 42 años, por el momento no puede caminar, ya que un irresponsable busero que supuestamente iba peleando la carrera con otro, la atropelló y le amputó las dos piernas, pero tiene la esperanza de hacerlo en un futuro con la ayuda de Dios.
La víctima, que se encuentra en la cama número 35 en la Sala de Ortopedia de Mujeres del Hospital Antonio Lenín Fonseca desde el pasado sábado, dijo que le agradece al Señor que está viva.
“En el momento que el bus me pasó en las piernas sólo me agarré de mi Señor, con semejante golpe sólo esperaba la muerte, pero le doy gracias a Dios que estoy viva, y voy a luchar para seguir adelante por mis hijas”, dijo con optimismo.
Manifestó que no se preocupa porque sus patrones le están ayudando. “Les agradezco profundamente a ellos por ese apoyo”, comentó.
EL HECHO
El accidente ocurrió el sábado a las 7:00 a.m. en Monte Tabor, ubicado en el kilómetro 12 y medio de la Carretera Sur, cuando Eugenia María Ruiz Páramo iba abordar un bus que la trasladara a Guisquiliapa, su comunidad de origen, ubicada en el kilómetro 50 carretera a Jinotepe.
La afectada se desempeñaba como empleada doméstica en una vivienda de Monte Tabor, en Managua.
El jefe de Tránsito del Distrito Tres de Policía, capitán Gerardo López, dijo que el autor del accidente es David Palacios que conducía el bus, placas CZ 095, interurbano, que cubre la ruta Managua-Carazo.
Hasta la mañana de ayer el caso no había sido remitido a los juzgados de Managua.
ESTADO CLÍNICO
El médico residente de Ortopedia del Hospital Antonio Lenín Fonseca, Julio Aguilar, dijo que a la paciente se le está dando la debida atención.
“La señora ingresó el sábado a las 7:16 a.m., y cuando la fuimos a ver había una gran destrucción de las partes blandas de lo que es músculos, del tejido graso, tenía un aplastamiento en ambas piernas, más severa en la pierna derecha en donde había una fractura del tercio distal de la tibia y peroné derecho, había una luxación del tobillo derecho”, diagnosticó el médico.
Señaló que no habían pulsos arteriales de la parte dañada hacia los pies, de la paciente, y que había una cianosis, “eso es un signo de insuficiencia vascular”, dijo.
Indicó que a Eugenia María Ruiz Páramo se le realizó una cirugía vascular y el informe indica que había gran arrancamiento muscular y no se podía hacer nada para salvarle las piernas, ya que había bastante contaminación como: tierra excesiva que salió reflejada en la radiografía, piedra y piedrín, entonces se le tuvieron que amputar las dos piernas, porque si pasaba más tiempo había riesgo de una sepsis.
“La sepsis es una infección generalizada en todo el torrente sanguíneo, por eso la víctima tenía que ser operada antes de las cinco horas de haber sufrido el accidente, porque si no se le hubiera regado la infección en todo el cuerpo”, explicó el doctor Aguilar.
Señaló que se le puso sangre, y con eso recuperó la sangre perdida. “El estado general de salud de la paciente es estable y por el momento está fuera de peligro, por el momento estamos pendiente que no se le infecte la operación”, comentó.