Mencionarle a Otto De la Rocha a un nicaragüense es como hablar de un símbolo patrio. Su trayectoria artística es parte tan viva de la cultura popular nica como el gallopinto y los nacatamales. Este artista, quien le debe su fama principalmente al personaje radial —y ahora teatral— “Aniceto Prieto”, ha deleitado a su público por varias décadas con su música y su humor jocoso y picarón, especialmente a través de la radio, con los programas Pancho Madrigal, Lencho Catarrán y La Palomita Mensajera.
Otto estuvo en Toronto, Canadá, el sábado pasado, presentando su show en el Ukrainian Hall, acompañado por su esposa, Georgina Valdivia, “La Lupita” —conocido personaje del programa Lencho Catarrán— y por Osman Delgado, uno de los integrantes del trío Los Palacagüina, quien lo respaldó con su requinto.
Carlos Rodríguez, uno de los organizadores del evento y a la vez parte del Grupo Cultural Nicaragüense que promovió la traída de Otto De la Rocha, dijo que “Quisimos traer a este ícono de la cultura nicaragüense porque así como Cantinflas en México, es el tipo de personaje, con un humor único e irremplazable en Nicaragua”.
A De la Rocha le pareció excelente el calor que sintió del público. “Estamos contentos de estar por aquí, y por lo que he oído, quedamos muy bien y eso me satisface mucho”, dijo el artista.
“Cuando hay nicas, uno siempre espera encontrar el calor del nica, y eso fue lo que encontramos: mucho calor, mucho acercamiento”.