Diez ciudadanos de origen chino fueron remitidos ayer a Migración y Extranjería de Managua, después de ser descubiertos movilizándose sobre la Carretera Panamericana, cuando intentaban pasar ilegalmente la frontera norte de Nicaragua.
Los ilegales eran conducidos por “coyotes” guatemaltecos, quienes fueron capturados y remitidos al Ministerio Público, instancia que persigue el delito de tráfico ilegal de indocumentados, por el que los “coyotes” serán procesados en Chinandega.
Un retén policial motorizado inspeccionaba vehículos a la medianoche del viernes, cuando contactó al primer grupo de extranjeros que viajaban en un taxi hacia el punto donde esperarían ser trasladados a El Guasaule, sobre la guardarraya honduro-nicaragüense. Los reguladores de tránsito interceptaron una llamada de celular, en la que una voz masculina indicaba la posición donde se encontraban esperándoles, dirección que debían indicar a dos taxistas más que llegaban a la ciudad con indocumentados.
El grupo se componía de 10 ilegales de origen asiático con pasaportes de Hong Kong y dos guatemaltecos presuntamente responsables de mostrarles la ruta por Centroamérica.
Los guatemaltecos fueron identificados como Arou Manuel Cetiño Tuct, de 31 años, y su compañero Mario Contreras Chávez, de 33, quienes fueron puestos a la orden del Juez de Audiencia por el delito de tráfico ilegal de indocumentados.
Narváez dijo que a “los chinitos”, cuyas edades oscilan entre los 19 y 31 años, se les tramitaría su deportación. Esa misma noche los conductores y unidades fueron liberados.