Por lo menos una veintena de muertos, doscientos heridos, ocho mutilados y más de dos mil inmigrantes rescatados, es el resultado fatal —en lo que va del año— de los inmigrantes que cruzan territorio mexicano con destino a Estados Unidos en busca de mejores condiciones de vida.
De acuerdo a las estadísticas de los consulados de El Salvador, Honduras y Guatemala, tan sólo el 26 de abril, fallecieron diez indocumentados, de los cuales siete eran chapines y tres ecuatorianos, durante un percance en donde un camión impactó con otra unidad similar en las inmediaciones del Puente Chiapas.
En este percance más de 15 personas resultaron heridas.
Entre ellas, la salvadoreña, Ana María Ramos Cabrera, de 18 años de edad, quien presenta fractura en la columna vertebral y se encuentra internada en la sala intensiva del hospital regional “Rafael Gamboa Pascacio” en la capital del Estado.
El cónsul de El Salvador en Tapachula, Nelson Miguel Cuéllar Hernández, reveló que en lo que va del año, fallecieron los salvadoreños, Melvin Geovanny Tacen Flores y Ramón Arnoldo Benavides Campos.
El primero falleció al caer del ferrocarril de la empresa Chiapas-Mayab, en el municipio de Palenque y el segundo fue ejecutado, en el municipio de Huimanguillo, Tabasco. Y una tercera persona, fue inhumado en Mapastec, Chiapas sin que nadie reclamara su cuerpo.
Según el informe con que cuenta esta sede diplomática, también resalta que seis cuscatlecos resultaron heridos, mismos que recibieron atención médica y fueron repatriados en su oportunidad.
En este percance del descarrilamiento del ferrocarril, falleció el hondureño Miguel Caballero y siete personas más resultaron heridas, mismas que fueron trasladadas de urgencia a la ciudad de Juchitán, Oaxaca, para que fueran intervenidas quirúrgicamente.
Con anterioridad, fallecieron Carlos Alberto García Portillo, de 39 años de edad, arrollado por el tren y otros cuatro hondureños.
NICA ATROPELLADO
Así como el nicaragüense, Manuel Vicente Aguilera, de 17 años de edad, quien fue sepultado en la ciudad de Villacorzo, en una fosa común, toda vez, que nadie reclamó su cuerpo. El centroamericano fue atropellado en el tramo de la carretera Revolución Mexicana.
Un oficial de la Policía Federal Preventiva (PFP) que participó en el rescate de las cinco nicaragüenses que estuvieron a punto de morir asfixiadas y que declinó proporcionar su identidad, dijo: “Es triste ver, cómo estas jóvenes exponen su vida en busca de un sueño sin saber que se puede convertir en pesadilla. Por instrucciones superiores hemos redoblado la vigilancia en esta región para evitar que muera gente que viaja en condiciones de alto riesgo, en camiones sin ventilación”.
El oficial recordó que a fines del mes pasado, fallecieron en un evento diez personas, entre centroamericanos y sudamericanos que igual pretendían llegar a Estados Unidos.