Elías Josué Hernández López, de 7 años, pereció atropellado una hora después que el bus de placas internacionales 195-209, conducido por Julio César Bermúdez, le pasó la llanta trasera izquierda a la altura de la pelvis. El niño andaba sin la compañía de adultos.
Según William Meléndez, quien iba en el bus, el menor se cruzó sin precaución, la calle del Colegio Salesiano, una cuadra al sur.
“El niño aparentemente andaba solo, cuando nosotros circulábamos de Sur a Norte, estaba parqueado un bus urbano, cuando por detrás salió el pequeño, él por cruzarse apresurado al esquivar un taxi que viajaba en sentido contrario, no se percató que nos acercábamos y lo impactamos con la parte delantera izquierda del bus”, relató Meléndez.
El bus venía de Diriomo cuando ocurrió el accidente, y según testigos, el conductor trató de esquivar al menor, pero fue imposible.
El niño cayó al pavimento y las llantas traseras izquierdas le pasaron encima de la pelvis, dejando al infante con una herida profunda y fractura. Una hora después falleció por el impacto.