El monumento a Rigoberto López Pérez que están erigiendo en la Rotonda Universitaria, en Managua, no sólo ha causado polémica por la utilización del presupuesto de la comuna y a lo que sus críticos ven como una violación a la Ley 215, sino por el tipo de arte monumental que se está erigiendo en sitios públicos.
Hugo Palma Ibarra, artista y promotor de las artes y la cultura, informó que una solución honrosa para el caso del monumento a Rigoberto López Pérez, partiendo del hecho de que va muy avanzado, es que los mismos que están financiando el monumento, también compren el terreno.
“Para no ir a problemas extremos, lo mejor es que toda la obra se vuelva privada y el dinero con el que compren el terreno donde será erigido el monumento, pase a un fondo del Museo Huellas de Acahualinca que la fundación que presido está impulsando”, opinó el artista.
“De este manera tendremos el monumento a Rigoberto López Pérez que, aunque guste a unos y a otros no, es un héroe nacional porque así está establecido en la Constitución, y a la vez se podría continuar con el proyecto de Acahualinca”, finalizó Palma Ibarra.
Roberto Sánchez, director de la Dirección de Patrimonio Histórico Municipal, dijo que la propuesta del maestro Hugo Palma Ibarra legalmente no tiene fundamento porque el terreno donde erigirán el monumento pertenece a la municipalidad.
El artista plástico Mauricio Mejía propone por su parte que “todos los elementos escultóricos realizados a héroes de la patria, sean éstos de derecha, izquierda y/o centro, se deberían normar por uniformes medidas y particularidades”.
Entre esas especificaciones, Mejía destacó que se debería permitir un busto, o testa, únicamente de dimensiones no mayor al espacio virtual de 50 metros cúbicos, sin sobrepasar la medida lineal de 50 metros en cualquiera de sus dimensiones.
“También consideró que el pedestal no debe exceder los 1.5 metros de altura desde un nivel más o menos cero en una acera existente o un nivel cero autorizado por la municipalidad donde exista más de una interpretación”, agregó Mejía.
Y sobre la propuesta de Mauricio Mejía únicamente retoma la idea de ordenar los parámetros cuando se erijan los monumentos.
“Estamos trabajando para crear una comisión que regule y que vea los aspectos artísticos, arquitectónicos, constructivos de los futuros monumentos de la ciudad de Managua”, dijo Sánchez.
“Dicha comisión estará representada por funcionarios de la Alcaldía, artistas, historiadores y escultores que pueden señalar un excelente criterio para construir monumentos para no seguir haciendo cosas incorrectas”, explicó el funcionario.
Según Roberto Sánchez, se mandará una carta al director del Instituto Nicaragüense de Cultura (INC), Julio Valle Castillo, para que se pronuncie en cuanto a si hubo o no violación a la Ley 215.
“Lo que habría que preguntarse es: cuando hay una donación de fondos que no son ni de bienes estatales o municipales, ¿hay obligación o no de ajustarse a la ley?”, respondió Sánchez.