Danelia Gutiérrez, madre del ex policía antidrogas de Bluefields, Región Autónoma del Atlántico Sur (RAAS), Delvin Jirón Gutiérrez, señalado por las autoridades públicas de ser cooperador necesario en la masacre de los cuatro agentes de esta ciudad, en mayo del 2004, responsabilizó a la jefatura de la Policía Nacional, por la desaparición de su hijo.
Gutiérrez cree que su hijo está muerto porque desde que desapareció no sabe nada de él.
Una fuente confió a LA PRENSA que el cuerpo de Jirón habría sido encontrado muerto en las montañas de San Juan de Nicaragua, pero esta versión fue desmentida por la Policía Nacional.
“POLICÍAS DELINCUENTES”
“Yo responsabilizo de lo que le haya pasado a mi hijo a la jefatura de la Policía Nacional, ellos son los que deberían de estar sentados en el banquillo de los acusados y no mi hijo ni Los Reñazcos. Los verdaderos delincuentes son ellos (los policías), sostuvo.
La progenitora de Jirón, llamó a la población de Bluefields a unirse alrededor de lo que ella llamó “la corrupción dentro de la Policía”.
“Por favor unámonos para contrarrestar esta corrupción de los altos mandos policiales, no tenemos ninguna seguridad, tememos de los delincuentes porque están armados. Hoy doy esta declaración y mañana me pueden mandar a matar porque ya me han amenazado”, apuntó.
Aseguró que el 6 de junio del año 2005, cuando fue a visitar a su hijo (Delvin Jirón) preso por supuestos asuntos de drogas, un antimotín a quien no identificó la encañonó.
“Cuando llegué me mandaron a aventar con un antimotín poniéndome el AK en mi pecho. Fui a interponer la denuncia ante la Procuraduría de los Derechos Humanos, pero la mujer que se encontraba en ese cargo estaba confabulada con la Policía. Nunca hizo nada, soy clara en decirlo”, señaló Gutiérrez.
La señalada de la Procuraduría de los Derechos Humanos, es la entonces Procuradora Especial para la Defensa de los Pueblos Étnicos de la RAAS, hoy Procuradora de la Mujer, Débora Grandison.
“Mi hijo era un policía activo y no era capaz de meterse en un asesinato atroz como el ocurrido el 4 de mayo del 2004. Para mí los únicos implicados son los altos jefes de la Policía Nacional”, acusó la profesora Danelia Gutiérrez.
El 4 de mayo del 2004, murieron asesinados atrozmente los agentes de Bluefields, Juan José Fúnez, Ruth González, Roger Ernesto Villachica y Johnny Dometz.
Como responsables de este atroz crimen, la Policía tiene encausados a tres miembros de la familia Reñazco; José Ángel Padilla Reñazco, Marcos Reñazco y Carlos Alberto Padilla Reñazco, mientras que están prófugos el supuesto colombiano Robert Wilson alias ‘Calidad’, Delvin Jirón y Miguel Ángel Reñazco.