El temor a ser deportados, la ola de redadas masivas de los últimos días y la esperanza en una reforma migratoria amplia han propiciado que miles de nicaragüenses y otros centroamericanos no se reinscriban al programa de Estatus de Protección Temporal, (TPS por sus siglas en inglés).
El 1 de abril la Oficina de Ciudadanía y Servicios de Inmigración (USCIS) abrió la ventanilla para recibir solicitudes de reinscripción de centroamericanos beneficiados con la sexta prórroga que rige desde el 5 de julio y que se extenderá por 12 meses más.
De los cuatro mil nicaragüenses beneficiados con el amparo sólo 662 lo han renovado, lo que representa aproximadamente el 16 por ciento de los inscritos en el 2005, según fuentes consulares.
También el Gobierno de Washington advirtió que más del noventa por ciento de los indocumentados centroamericanos amparados con el TPS no han enviado los formularios de reinscripción cuyo plazo se vence el 1 de junio.
35 mil deportados
Los temores no están infundados, durante este proceso de reinscripción de centroamericanos amparados por el TPS, el servicio de inmigración estadounidense ha rechazado más de 35 mil solicitudes, la mayoría fueron deportados por tener antecedentes criminales.
“Hubo cancelaciones de amparo, porque los inmigrantes no cumplieron con los requisitos del TPS”, dijo Dan Kane, portavoz de (USCIS), a Univisión.
El funcionario agregó que hasta el 6 de mayo, el Gobierno estadounidense canceló las protecciones a 23 mil 772 salvadoreños y 11 mil 675 a hondureños y nicaragüenses.