Una pareja de jóvenes que vivía en unión de hecho estable y que tenían planeado casarse mañana domingo enfrentan un grave problema. Un inesperado incendio destruyó la casa en la que habitaban con todo lo que tenían en su interior.
La tragedia ocurrió ayer viernes a las 8:00 a.m. en el barrio Cuarezma de Esquipulas, ubicado del kilómetro 10 de la Carretera a Masaya, trescientos metros al norte.
SE QUEMÓ TODO
Johnson Huete, morador de la vivienda siniestrada, relató que él se encontraba en su trabajo como agente de seguridad en una vivienda de residencial Las Colinas, cuando miró una columna espesa de humo.
“Yo miré el humo y me dije, esa es una casa la que se está quemando, pobrecito el dueño, sin saber que era la casa donde vivía”, relató, mientras hurgaba entre los escombros, algo que pudiera rescatar.
Huete relató que en la vivienda no había quedado nadie, su compañera de vida, Jacqueline Moraga Torres, de 24 años, también había salido al trabajo y al hijo de ambos lo habían llevado al colegio.
“Afortunadamente mi familia no estaba en la casa”, señaló Huete.
CHISPORROTEO
Victoria Torres Baquedano, suegra de Huete, vive a una cuadra de distancia, relató que salió a comprar pan a una pulpería que queda junto a la casa de su hija, cuando de pronto escuchó ruidos dentro de la casa.
“Corrí y vi que estaba cerrada, de pronto subieron las llamas y el humo”, detalló.
Explicó que alertó a sus vecinos y rápidamente llegaron con mangueras y baldes para tratar de sofocar las llamas.
“No hubo tiempo de salvar nada, todo se quemó”, lamentó Torres Baquedano, quien aseguró que a pesar que en el lugar hay agua, no llega con suficiente fuerza.
LO QUE SE PUDO
Casi nada se pudo rescatar de lo que había en el interior de la casa.
Dos camas, cocina, refrigeradora, sillas, tostadora y hasta la bicicleta del niño quedaron convertidos en hierros retorcidos.
Hasta los anillos que utilizarían en el matrimonio fueron destruidos por las llamas.
“Ellos tenían planeado casarse el domingo”, aseguró la señora Torres Baquedano, quien se lamentó por la tragedia.
Wilfredo Rivas, quien vive frente a la casa destruida, relató que estaba trabajando en la reparación de una camioneta cuando escuchó el ruido que produce el fuego cuando destruye las cosas, de pronto dirigió la mirada hacia la casa y pudo ver las llamas que quemaban rápidamente las paredes de madera.
“Saqué la manguera y junto a otros vecinos tratamos de sofocar el fuego, pero nada se pudo hacer”, aseguró.
Los bomberos dilataron en llegar y cuando se presentaron el fuego ya había destruido todo.
“Lo que tratamos de hacer fue evitar que el fuego se pasara a las otras casas”, dijo Rivas que con una manguera ayudó a lanzar agua.
“Gracias a Dios que no había nadie en el interior de la casa, las cosas se reponen, la vida no”, dijo Rivas.
Los dueños de la vivienda se presentaron a lo que fue su casa, luego de ser avisados por los familiares.
Ambos lamentaron la tragedia ocurrida en su hogar y la pérdida de todos sus bienes.