Durante las protestas estudiantiles escenificadas en el transcurso de esta semana han salido a relucir nuevamente los morteros, pese a que existe la Ley 510, para el control de armas y explosivos, que prohíbe su uso.
La Policía Nacional aún no se decide a hacer cumplir con todo rigor esa ley.
El jefe de Relaciones Públicas de esa institución, comisionado mayor Alonso Sevilla, argumentó que la institución policial debe conservar la prudencia y es del criterio que mientras los estudiantes permanecen en protesta no es conveniente que las fuerzas públicas ingresen a los sitios donde éstos están apostados, para decomisar los artefactos explosivos.
De no ser así, dijo Sevilla, “lo que vamos a tener es un montón de estudiantes muertos y un montón de policías lesionados o muertos”, pues recordó que los estudiantes están en una situación de rebeldía.
“Ellos precisamente lo que hacen con esto es como estar retando, como provocando para que la Policía caiga en esa provocación”, dijo Sevilla, quien aclaró que tratan de evitar hechos lamentables.
El balance que hace la Policía es que estos hechos de violencia han afectado a los policías de los distritos, que no portan los equipos de protección necesarios.
Los gases de las bombas lacrimógenas y humo de los morteros han provocado afectaciones respiratorias entre decenas de uniformados.
Uno de los policías resultó afectado el jueves pasado en la cabeza por la onda expansiva del estallido de un mortero.
La Policía tampoco puede hacer nada para evitar que la violencia alcance ribetes trágicos, pues de llegar a arrestarlos con los primeros indicios, hasta podrían ser demandados.
SEVILLA NO VE ILÍCITO
“Los estaríamos deteniendo sin tener frente a nosotros un ilícito, sería una persecución estudiantil sin causa”, alegó el vocero policial.
Ante anuncios públicos del dirigente estudiantil Yasser Martínez, a través de los medios de comunicación, de que reavivarán las protestas en la próxima semana, Sevilla insistió en que ese mecanismo de lucha no contribuye en nada.
Además de los universitarios, los estudiantes de secundaria también han comenzado a realizar piquetes de violencia en algunos puntos de la capital, según ellos en protesta por el alza ilegal del transporte urbano colectivo.
Ayer al mediodía, estudiantes del Instituto Miguel de Cervantes, en Managua, apedrearon dos unidades de transporte colectivo que circulaban por el sector de El Zumen.
La Policía llegó y antes de detener a uno de los estudiantes que supuestamente promovía los hechos, fueron atacados con una lluvia de piedras. Después de una hora de tensión, la calma reinó en el lugar.