La Ley General de Educación finalmente tuvo una respuesta del Presidente de la República, Enrique Bolaños, quien decidió darle un veto parcial, pero el documento que recibió el veto presidencial no corresponde al que fue aprobado en la Asamblea Nacional.
El 22 de marzo de este año el parlamento aprobó, ante la presencia de maestros, la Ley General de Educación que asigna un incremento al presupuesto de la educación primaria y secundaria, equivalente al cinco por ciento de los ingresos tributarios, hasta el año 2015.
Pero la respuesta del presidente Bolaños, un veto parcial, indica que la ley vetada asignaba un incremento del 20 por ciento de los ingresos tributarios.
“Se recibió el 27 de abril a la 1:33 p.m. una ley cuyo artículo 91 habla de que se le deberá incrementar en un 20 por ciento de los ingresos tributarios los recursos dedicados a la educación no superior, para una serie de cosas, entre ellos aumento a los maestros, mantenimiento a infraestructura y contratación a nuevos maestros. Esa es la única ley que ha recibido la Presidencia de la República de parte de la Asamblea Nacional”, aseguró Lindolfo Monjarretz, secretario de Comunicación de la Presidencia.
Manifestó que a pesar de las noticias que se han difundido en diferentes medios de comunicación, lo que se tuvo a la mano fue lo que envió la primera secretaría de la Asamblea. “Se ha pecado de ir con la oficialidad de la remisión de la ley”, comentó, ya que el presupuesto fue “uno de los puntos que motivaron el veto”.
Orlando Mayorga, presidente de la Comisión de Educación de la Asamblea Nacional, asegura que la Presidencia mostró irresponsabilidad al no buscar información veraz.
“Esa es la propuesta de ley que se dio al plenario y cambió con las mociones. Creo que el Gobierno debe buscar los mecanismos legales. Ellos, o recibieron una ley diferente o mandaron una ley diferente. Están en una encrucijada. Hay que hacer consultas jurídicas a la Asamblea Nacional para que haga referencia sobre el asunto”, explicó Mayorga.
El diputado sandinista José Antonio Zepeda calificó este veto como “el más absurdo emitido por la Presidencia de la República”.
Remarcó que hubo un “contubernio” entre el presidente de la Asamblea Nacional y el Presidente de la República, de preparar el veto antes de mandar el proyecto de ley. “Hay todo un contubernio desde el momento que se envía un proyecto de versión de ley, sin haber incluido las últimas mociones que se aprobaron en la Asamblea Nacional con respecto al presupuesto”, argumentó Zepeda.
Señaló que con esta confusión “el Presidente de la República no ha vetado la Ley General de Educación, porque no es la que se aprobó en la Asamblea Nacional”.
Sin embargo, tanto Mayorga como Zepeda afirmaron que habrá un rechazo al veto y que se perdió la posibilidad de un veto consensuado.
Josefina Vannini, directora ejecutiva del Foro Educativo Nicaragüense (Eduquemos), comentó que solicitaron una copia a la primera secretaría del parlamento y la versión que les enviaron fue la del 20 por ciento.
LA PRENSA consultó a María Auxiliadora Alemán, primera secretaria de la Asamblea, y ella pidió tiempo para revisar la ley, las mociones, el documento enviado a la Presidencia y el recibido, pero al cierre de esta edición no dio respuesta.