El embajador de Estados Unidos en el país, Paul Trivelli, pidió al Gobierno nicaragüense más flexibilidad en la aplicación de la emergencia maderera en la costa caribe nicaragüense, ya que está afectando a empresas legalmente establecidas.
Según el embajador, ha recibido quejas de comunidades y empresas en este sentido, por lo que pidió al Gobierno hacer una revisión caso por caso, ya que muchas cuentan incluso con certificaciones internacionales para comercializar madera.
En este sentido, el ministro del Ambiente y Recursos Naturales, Cristóbal Sequeira, aseguró que efectivamente se hará un estudio por cada caso para determinar quiénes son los que están cumpliendo con los requisitos de manejo ambiental.
“Esta no es una prohibición total para comercializar madera”, dijo el funcionario, aunque reconoció que este proceso representa atrasos para las empresas certificadas.
Atrasos que para los empresarios resultan demasiado costosos, según afirma David Quintana, vocero de la empresa procesadora de playwood Prada S.A. y Ferreterías Blandón Moreno, que han invertido más de un millón de dólares para obtener una certificación internacional para comercializar el producto.
Según Quintana, han demandado al Gobierno la suspensión del estado de emergencia y aseguró que el Ejército mantiene retenidos hasta por tres días los camiones con madera, para verificar sus documentos, lo cual significa pérdidas.