El aterrizaje de emergencia de una avioneta privada en la terminal del Aeropuerto Internacional de Managua activó el sistema de seguridad y movilizó a equipos de rescate, bomberos, médicos, miembros del Ejército y la Policía ubicados en el aeropuerto.
Una llamada a la torre de control del aeropuerto alertó sobre la emergencia que presentó una nave que volaba a 19,000 pies de altura.
AVIONETA PRIVADA
Se trataba de una avioneta privada del tipo Be 90 matrícula 7199LN americana que según su piloto, el capitán Marcos Wreter, de nacionalidad norteamericana, tenía humo en la cabina de mando.
Antonio Arellano, gerente de Operaciones del aeropuerto capitalino, detalló que a las 9:40 a.m. de ayer el piloto de la avioneta privada que volaba de Tapachula, México hacia Panamá, alertó que de la cabina salía humo y pidió permiso para un aterrizaje de emergencia.
15 minutos más tarde la nave pisaba la pista “gracias a Dios sin ningún percance”, según lo explicó Arellano.
El funcionario no detalló qué tipo de desperfecto presentaba la nave y explicó que la avioneta permanecerá en la terminal aérea hasta que Aeronáutica Civil constate que ya no presenta ningún problema mecánico.
“La nave está en manos de Aeronáutica”, aseguró Arellano, quien explicó que inmediatamente que se conoció la información fue activado el Comité de Operaciones de Emergencia movilizando a un total de 50 hombres, una decena de equipos mecánicos y hasta personal médico que se mantiene permanente en el aeropuerto.
EMERGENCIA
En menos de 15 minutos la terminal aérea quedó libre y los vuelos programados en ese período fueron desviados por la torre de control.
En la pista se ubicaron dos camiones cisternas con 1,500 galones de agua y espuma.
También se movilizó una bodega rodante encargada de suministrar al personal cualquier equipo que haga falta durante la atención de la emergencia.
Un camión del Ejército de Nicaragua también fue movilizado a la pista para garantizar la protección del avión, detalló Arellano.
dESVIARON EL TRÁFICO
Según el funcionario, a pesar de la emergencia, no fue necesario suspender la actividad del aeropuerto.
Aunque reconoció que durante la emergencia se orientó a los pilotos que desviaran los vuelos para dar prioridad a la emergencia.
“15 minutos duró la emergencia primaria y durante ese tiempo se desvió el tráfico, pero luego retornó la normalidad”, señaló.
En la nave de matrícula norteamericana viajaba sólo el piloto, pero tiene capacidad para 11 personas.
“Hacía un vuelo privado directo, aquí bajó por la emergencia”, señaló Arellano, quien no pudo confirmar cuándo la nave reanudaría su vuelo.