Vienen en sus vacaciones a dar atención gratis en Ciudad Sandino
A pesar de que la huelga médica pronto cumplirá seis meses, los habitantes de Ciudad Sandino, municipio de Managua, tienen una opción donde curar sus males: el consultorio San Francisco Javier.
Administrado por la organización Fe y Alegría, este dispensario, ubicado en las cercanías del mercado municipal, se ha convertido en una luz de esperanza para los más pobres. Por sólo cinco córdobas hacen uso del servicio de consulta externa y, además, reciben medicamentos.
Pero lo más llamativo es que tres de los médicos especialistas que asisten a los pobladores, en su mayoría niños y mujeres, son de origen alemán y pertenecen a la organización Médicos del Mundo.
Elke Goehre, originaria de Berlín, es una de ellos. Esta doctora especialista en Pediatría aprovechó seis semanas de vacaciones, en su país, para venir a apoyar una “causa humanitaria”.
Todos los galenos pertenecientes a la organización Médicos del Mundo aprovechan sus períodos libres para ofrecer gratuitamente sus servicios por el mundo.
Goehre ha estado en países como Colombia, Venezuela y Filipinas, pero es Nicaragua donde mejor ha trabajado. “La gente nica es muy amable, modesta, no dicen sólo dame, son muy pacientes. Además la organización Fe y Alegría está muy organizada”, aseguró la doctora.
Ayuda mensual
Además de proporcionar los médicos, la organización Médicos del Mundo aporta cada mes un poco más de 6,700 dólares. La compra de los medicamentos, el pago de los exámenes de laboratorio, ultrasonidos, rayos x y del personal administrativo, sale en su mayoría de este fondo.
A diario unas 200 personas buscan atención. Aunque hay días, según el doctor Orontes Calero, director del dispensario, que esta cifra es superada con facilidad.
“Esto es una gran ayuda para nosotros, porque si nos vamos a otro consultorio es demasiada plata la que pagamos. Aquí hasta las medicinas me dan por cinco pesitos”, dijo Aura Lila López.
“La labor humanitaria siempre me ha gustado, aquí trabajo por alegría, la satisfacción de las personas es lo más agradable para nosotros”, añadió Goehre.
Alemania destina unos 12 millones de euros por año a desarrollar programas, en Nicaragua, relacionados a procesos de descentralización, fomento del estado de derecho y protección del medio ambiente.
Sin embargo, este tipo de iniciativas no son financiadas de manera directa, informó Gundula Weitz, primera secretaria de Asuntos de Cooperación, de la Embajada de Alemania en el país.
“Estos organismos no gubernamentales tienen libertad de trabajar, a nosotros nos interesa el flujo de información porque es importante que sepamos quiénes están en el país y qué tipo de trabajo hacen”, dijo.