SAN SALVADOR. - Las autoridades penitenciarias de El Salvador aseguraron hoy que los asesinatos de seis reos, ocurridos el martes en dos centros penales, fueron "ajusticiamientos" al interior de la pandilla "Mara Salvatrucha".
El director general de Centros Penales, Roberto Vilanova, dijo esta tarde en una rueda de prensa que las investigaciones que ha llevado a cabo la Fiscalía General de la República apuntan a que los seis presos fueron asesinados con armas cortantes artesanales sin que se hubiese producido ninguna riña o desorden en las cárceles.
Explicó que los cadáveres, que presentaban numerosas heridas, fueron encontrados el martes por la noche por custodios de los centros penales de Quezaltepeque, en el departamento central de La Libertad, y en el de Ciudad Barrios, en el departamento de San Miguel, en el oeste del país.
Según fuentes oficiales, en esas dos cárceles se encuentran 1.700 reos, todos miembros de la "Mara Salvatrucha", la pandilla más grande que opera en el Salvador.
Vilanova confirmó que las víctimas en Ciudad Barrios fueron José Jaime Sánchez Flores ("Joker"), acusado de posesión y tenencia de drogas, y Juan Francisco Polanco Rivas, por homicidio. Además, Feliciano Alfredo Morales, condenado por distintos juzgados a 30, 67 y 13 años de prisión por varios homicidios.
En Quezaltepeque, los fallecidos fueron Pedro Vidal Sandoval, condenado por violación agravada y robo; José Efraín Reyes, por amenazas y robo, y Víctor Manuel Cañas, por varios homicidios.
MOTIVOS
Vilanova manifestó que la Fiscalía General "ya tomó cartas en el asunto y realiza las investigaciones del caso, los primeros informes es que se trata de ajusticiamientos y las razones de los ajusticiamientos pueden ser varios motivos".
Entre ellos mencionó "rencillas entre internos por problemas de poder al interior de las prisiones o problemas de mando dentro de las prisiones o control de negocios ilícitos".
El director de Centros Penales dijo que otra causa de los asesinatos puede ser el hecho de que algunos internos desean integrarse a los programas de rehabilitación que ofrece el Gobierno, lo cual no es aceptado por las pandillas.
"Lo que está claro es que hay problemas al interior de las pandillas y, como decimos nosotros, al pandillero al final lo que le espera es la muerte y este es el resultado claro de pertenecer a una organización de este tipo", apuntó.
Informó de que en las cárceles de Quezaltepeque y Ciudad Barrios se mantendrá el estado de emergencia hasta mañana, lo cual significa una mayor vigilancia tanto dentro como fuera de las instalaciones y mayor control en las actividades cotidianas de los reos.
Vilanova aseguró que las autoridades penitenciarias en forma regular realizan revisiones en las instalaciones y decomisos de armas artesanales, que son fabricadas por los reos con los objetos más insospechados.