La ex embajadora de Estados Unidos ante las Naciones Unidas, Jeanne Kirkpatrick, pronosticó ayer una eventual derrota electoral del Frente Sandinista, al afirmar que “no va a haber regreso de la dictadura” sandinista.
Aunque también ha advertido de los riesgos que vive la democracia en Nicaragua.
Kirkpatrick se reunió ayer por separado con el aspirante presidencial José Antonio Alvarado y representantes del Partido Resistencia Nicaragüense (PRN).
La ex embajadora dijo que hay interés de un partido de “controlar las instituciones democráticas de Nicaragua, (pero) no va a haber regreso de la dictadura”.
Añadió que en su periplo con los partidos “demócratas” ha escuchado sobre la influencia del secretario general del FSLN, Daniel Ortega, pero confía que las fuerzas políticas no se aliarán ni con “Ortega, ni con los corruptos”.
Agregó que su visita no tiene ninguna incidencia en las decisiones del Instituto Republicano Internacional (IRI), porque “vine a informarme sobre las transiciones de la democracia (nicaragüense), porque soy profesora y para hacer eso hay que ir a lugares donde hay proceso de transición”.
Kirkpatrick dijo que el IRI promueve la consolidación de la democracia en el mundo, pero que respetará la decisión que adopte el pueblo nicaragüense el día de las elecciones.
“No se trata de acept ar o no aceptar a cualquier candidato, porque la obligación de los nicaragüenses es que voten por un nuevo Presidente demócrata, que crea en la libertad y en un futuro para su país y para sus niños”, sin embargo, “espero mucho que los nicaragüenses elijan a un candidato honesto, demócrata y fuerte”.
Indicó que los nicaragüenses necesitan discutir y resolver por quién votar, “eso quiere decir que no deben elegir a gente con una historia de corrupción. Hay que ver lo que han hecho desde el pasado”.
Salvador Talavera, presidente del PRN, dijo que la reunificación del PRN es un mensaje positivo para el Gobierno de Estados Unidos, porque buscan dirimir sus diferencias, para buscar una alianza basada en el consenso de sus bases.
Alvarado, por su parte, dijo que en el encuentro le planteó la urgencia de la reunificación de los partidos demócratas, “para vencer al enemigo común, Daniel Ortega, (porque) ¿a quién le gusta la dictadura?, ni a los países vecinos, creo”.