A las 9:00 de la mañana de hoy las campanas de la Iglesia Católica de San Rafael del Norte repicarán sin cesar anunciando la misa de conmemoración del décimo sexto aniversario de la partida de uno de los líderes religiosos más queridos de Jinotega: fray Odorico D’Andrea, cuya misa será celebrada por Monseñor Carlos Enrique Herrera, obispo de la Diócesis de Jinotega.
La recia figura del religioso franciscano, que llegó hace cincuenta y dos años calzando sandalias de cuero, mostrando sobre todo su humildad, aún permanece en la mente y corazón de quienes lo conocieron y de quienes no lo conocieron y que ya han convertido en tradición la celebración de su partida, al llegar todos los años a solicitar un milagro a su memoria.
Las actividades conmemorativas iniciaron desde ayer y continuarán hoy miércoles (con la misa), luego habrá una procesión hasta el templo del cerro Tepeyac, cuyo lugar es una de las tantas obras que heredó al pueblo de San Rafael del Norte el padre Odorico.
Sus innumerables obras y su vida dedicada a Dios, a la Iglesia y a sus semejantes, mantienen vivo su recuerdo aún después de su muerte entre los fieles católicos. Por esa razón, desde hace cuatro años iniciaron los trámites de su beatificación.
Odorico D’Andrea nació en Montorio, Alvomano (Italia) el 5 de marzo de 1916. Su nombre de pila fue Giuseppe, que luego cambió al de Odorico.