El protagonismo de Japón, campeón del primer Clásico Mundial, de Cuba, finalista, junto con Corea del Sur, el último equipo en perder el invicto, quedó también reflejado en la configuración del “Equipo Ideal”.
El Equipo quedó forma por el catcher Tomoya Satozaki, Japón, el primera base Seung Yeop Lee, Corea del Sur, el intermedista Yulieski Gourriel, Cuba, el antesalista Adrián Beltré, República Dominicana, y el campo corto Derek Jeter, EE.UU.
En los jardineros fueron escogidos Ken Griffey Jr., EE.UU., Jong Beom Lee, Corea del Sur, Ichiro Suzuki, Japón, y como bateador designado Yoandry Garlobo, Cuba. Los lanzadores fueron Yadel Martí, Cuba; Chan Ho Park, Corea del Sur y Daisuke Matsuzaka, Japón, quien además se llevó el MVP.