El diseñador Oleg Cassini, que fue el encargado de marcar el estilo innovador y elegante de Jacqueline Kennedy en sus tiempos de primera dama de Estados Unidos y que marcó la moda de los años sesenta, murió a los 92 años.
Cassini nació en París en 1913, hijo de un diplomático ruso aristocrático y una condesa italiana, se trasladó en 1936 de Roma a Nueva York y después a Hollywood, donde fue contratado por los grandes estudios de esta meca del cine.
Llegó a vestir a varias estrellas de Hollywood como Marilyn Monroe, Natalie Wood o Grace Kelly y estuvo casado durante once años (1941-52) con una de ellas, Gene Tierney.
El salto a la fama
A la fama llegó con la victoria de John F. Kennedy en las elecciones presidenciales de 1960 y la decisión de Jackie de apostar por Cassini —aún considerado diseñador de segunda fila— para la creación no sólo de vestidos determinados sino de su estilo o look en general.
Comenzando con el acto de investidura de John F. Kennedy en enero de 1961, el atuendo “glamuroso” de primera dama frecuentemente suscitaba tanto o más comentario que los discursos del Presidente, quien bromeó al respecto durante una visita a París en 1961: “yo soy el hombre que ha acompañado a Jackie Kennedy hasta París”.
Cassini recordó sus años con la primera dama en un libro, Mil Días de Magia: Vistiendo a Jacqueline Kennedy para la Casa Blanca, publicado en 1995, un año después de la muerte de la viuda de John Kennedy.
El diseñador pasó sus últimos años en una mansión en Oyster Bay, la zona de elite en Long Island, cerca de la ciudad de Nueva York.
Murió en un hospital de Long Island, cinco días después de haber sido ingresado con una dolencia cerebrovascular.
La marca Cassini
Fue uno de los primeros diseñadores que entendió la importancia de registrar su nombre como marca y utilizar la franquicia para nombrar una variedad de productos, desde gafas hasta cosméticos, perfumes, equipaje y ropa para niños.
Igualmente, Cassini fue de los primeros que introdujo el uso de camisas masculinas coloridas, así como también de las chaquetas Nehru, muy en boga en los años sesenta.
Sus diseños de vestidos inspirados en figuras geométricas impusieron un estilo seguido por mujeres en todo el mundo.
También resultaron muy exitosos sus sombreros pequeños, redondos y sin alas, que fueron popularizados por Jacqueline Kennedy.